Antonio Trevín abandonará su escaño en el Congreso

Antonio Trevín. / E. C.
Antonio Trevín. / E. C.

El diputado, que respaldó a Susana Díaz en las primarias, había sido apartado de sus cargos en el grupo tras la victoria de Pedro Sánchez

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

Cambios en la representación asturiana en el grupo del PSOE en el Congreso. Antonio Trevín, un histórico del partido, previsiblemente anunciará hoy la renuncia a su acta de diputado. Trevín fue uno de los apoyos más firmes de la andaluza Susana Díaz en las primarias del pasado mes de mayo. Tras la victoria de Pedro Sánchez fue apartado de su cargo como portavoz en la comisión de Interior y relegado al 'gallinero', las últimas filas de asientos en la Cámara. Una sucesión de acontecimientos que habría derivado en su decisión de dar un paso a un lado.

Trevín, con una larga carrera política -alcalde de Llanes, presidente del Principado y delegado del Gobierno- a sus espaldas, fue uno de los dirigentes del PSOE asturiano que más temprano y con más fuerza se significaron en apoyo de Díaz como opción para dirigir el PSOE. Siempre dejó claro que, a su juicio, la presidenta andaluza era la mejor alternativa para liderar un proyecto político «autónomo» -frente al acercamiento a Podemos que, sospechaba, emprendería Sánchez- y con posibilidades de hacer frente al PP en las urnas. Con el aterrizaje de Javier Fernández al mando de la gestora, él y Vicente Álvarez Areces, en su calidad de portavoz en el Senado, se erigieron en puntales del socialismo asturiano en Madrid.

El triunfo de Sánchez en las primarias dejó a Trevín en una posición de debilidad. Adriana Lastra, firme partidaria del hoy secretario general y que en la etapa de la gestora había sido relegada de sus cargos, volvió a la primera fila en calidad de vicesecretaria general. Y quienes respaldaron a Díaz fueron sustituidos en sus cargos en las comisiones del Congreso por 'sanchistas' que conformaron un equipo de confianza del recién reelegido líder.

Trevín perdió la portavocía de la comisión de Interior y fue enviado al 'gallinero' | La gijonesa Natalia González ocupaba el tercer puesto en la lista del PSOE por Asturias

Relevo en Interior

Fue el caso de Trevín, que fue sustituido como portavoz de Interior por el salmantino David Serrada. El relevo fue una decepción para el diputado, que entendía que había desarrollado una buena labor, con duros cara a cara con el entonces ministro Jorge Fernández Díaz en los distintos asuntos que salpicaron la polémica gestión de su departamento. Al político asturiano no le convenció no ya su relevo, sino también algunos otros de los cambios adoptados por Sánchez al considerar que se apartaba a personas válidas que habían desarrollado una actividad satisfactoria para los intereses del PSOE. «El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó», comentó entonces Trevín al conocer su salida.

Con humor, por lo menos en público, se tomó posteriormente Trevín la decisión de reordenar la ubicación de los diputados socialistas en el Congreso y de situarle en las últimas filas, en el llamado 'gallinero', acompañado por otros 'susanistas'. En una red social, y con tono irónico, describió entonces la ubicación de su nuevo escaño. «Está justito al lado de la puerta de salida a la entreplanta, tapado convenientemente con columnas y altillos para poder dedicar chascarrillos a los intervinientes cuando se hagan merecedores de ellos y rodeado de queridos camaradas de primarias con los que compartir las alegrías del día», relató, adjuntando un gráfico del hemiciclo con una flecha, escrita a mano, que indicaba dónde estaba antes su escaño (en la cuarta fila) y su actual ubicación (en la octava, junto al pasillo).

'Agradecimiento'

Trevín remató aquella reflexión con otra cita irónica: «No sé cómo agradecer convenientemente tal regalo, en mi sesentena. Estoy por hacerlo parodiando una vieja canción infantil: 'Qué buenas son las madres dirigentes, qué buenas son que nos cuidan un montón'. Nunca se lo agradeceré bastante».

Más allá de bromas, es un hecho que la recomposición del grupo y su nueva situación habían dejado a Trevín en una posición incómoda, sin espacio político. Y con la seguridad, además, de que su futuro tenía fecha de caducidad, una vez que era una certeza que no formaría parte de las candidaturas que Pedro Sánchez pueda configurar para sucesivas convocatorias electorales.

En la candidatura de la que formó parte Trevín ocupaba el tercer puesto la gijonesa Natalia González, que en teoría sería su relevo natural en el escaño. Se da la circunstancia de que el cuarto puesto correspondía al alcalde de Laviana, Adrián Barbón, hoy aspirante a la secretaría general de la Federación Socialista Asturiana.

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