Asturias será clave para el equilibrio de fuerzas del comité federal del PSOE

Adrián Barbón y José María Pérez, a la entrada de la FSA, antes de un comité regional.
Adrián Barbón y José María Pérez, a la entrada de la FSA, antes de un comité regional. / PABLO LORENZANA

Una derrota 'sanchista' en las primarias de la FSA reforzaría las posiciones de los barones que forzaron la dimisión del secretario general en octubre

DANIEL FERNÁNDEZ GIJÓN.

Nunca antes un congreso de la FSA ha tenido más trascendencia para el futuro orgánico del PSOE en clave nacional que el que se celebrará el último fin de semana de septiembre. Porque dependiendo de quién gane las primarias, el 'sanchista' Adrián Barbón o el candidato que cuenta con el apoyo mayoritario de los actuales dirigentes de la FSA, José María Pérez, la correlación de fuerzas en el próximo Comité Federal podría inclinarse hacia uno de los bandos en los que está dividido el PSOE actual: los 'sanchistas' o los 'susanistas'.

Controlar este órgano no es baladí. Y si no, que se lo pregunten a Pedro Sánchez, puesto que fue en este comité donde los barones territoriales, encabezados por Susana Díaz, movieron sus fichas para forzar su dimisión el pasado mes de octubre. Tras el pasado congreso federal, la destitución de los secretarios generales queda en manos de la militancia, no de los miembros de este comité.

El 39º Congreso Federal del PSOE, celebrado en junio y en el que Pedro Sánchez, tras su holgada victoria en las primarias de mayo, fue proclamado de nuevo secretario general, trajo consigo un cambio en los estatutos del partido, dentro de esa nueva política de incentivar la participación de las bases que defendió el líder socialista. De esta forma, se estableció que un tercio de los miembros del comité federal se eligiese (como así fue) en el congreso federal; otro tercio se designará en los cónclaves regionales y el tercio restante lo elegirán los afiliados por votación directa. Con esta fórmula, Pedro Sánchez logró restar poder a los barones en los órganos de decisión del partido, puesto que hasta ahora alrededor del 50% del Comité Federal del PSOE lo decidían las federaciones en base a la proporcionalidad de sus militantes. O lo que es lo mismo, las grandes federaciones como Andalucía -uno de cada cuatro militantes españoles es andaluz-, Comunidad Valenciana o Madrid se repartían el mayor número de porciones de esta tarta.

Batalla «silenciosa»

En estos momentos, cuando el PSOE aún se encuentra inmerso en sus respectivos congresos regionales, sigue abierta una batalla «silenciosa, pero tan importante como la de las pasadas primarias», como afirma un dirigente socialista asturiano, por el equilibrio de fuerzas dentro del partido. El tercio de delegados al comité federal que se eligió en el pasado congreso -de él forman parte el secretario general del SOMA-Fitag-UGT, José Luis Alperi; la directora general de Cooperación, Gimena Llamedo; el alcalde de San Martín del Rey Aurelio, Enrique Fernández; el de Corvera, Iván Fernández; y la gijonesa Ana Blanco, todos ellos 'sanchistas'- lo forman, en su gran mayoría, afines al secretario general.

Pedro Sánchez afirmó nada más ganar las primarias que en su ejecutiva no habría barones territoriales. Y lo cumplió. Ninguno de los presidentes autonómicos forma parte de su dirección. Sin embargo, los mismos dirigentes que en octubre forzaron su dimisión, seguirán formando parte del comité federal. Y lo harán porque la mayor parte de ellos han sido reelegidos secretarios generales en sus respectivos congresos tras un proceso de primarias en los que han ganado, con autoridad, a los rivales 'sanchistas'. Es el caso de Susana Díaz en Andalucía, Ximo Puig en la Comunidad Valenciana o Guillermo Fernández Vara, en Extremadura, que han visto reforzadas sus mayorías este fin de semana. Los tres también controlan a la mayor parte de los miembros del comité federal elegidos en sus congresos, dentro del tercio estatutario reservado para ellos.

A ellos puede sumarse en próximas fechas el manchego Emiliano García-Page, puestos que, de momento, nadie se ha postulado para presentarle batalla en las primarias. De esta forma, estos cuatro presidentes autonómicos -la andaluza Susana Díaz, el extremeño Guillermo Fernández Vara, el valenciano Ximo Puig y el manchego García-Page- controlan ya el 53,6% de la militancia del PSOE, por lo que en estos momentos, y tras los congresos autonómicos, las fuerzas entre 'sanchistas' y 'susanistas' dentro del comité federal están equilibradas.

Es por ello que el cónclave de Asturias -Javier Fernández es el único barón territorial que ha decidido no presentarse a la reelección- se presenta más decisivo que nunca. Como también el de Aragón, donde el presidente Javier Lambán, muy crítico con Pedro Sánchez, aún no ha anunciado si se presentará.

En 'casa' de Javier Fernández

El secretario general sabe de la importancia del congreso de la FSA. No solo por la carga simbólica que supondría para el 'sanchismo' imponerse en 'casa' de quien presidió la gestora que pilotó el partido tras el congreso de octubre que forzó la dimisión de Pedro Sánchez, sino, también, porque el resultado puede equilibrar las fuerzas en ese tercio de delegados que se eligen en los congresos regionales. De esta forma, en Ferraz se sigue atentamente el transcurso del proceso en Asturias, porque entienden que una victoria de José María Pérez sobre el 'sanchista' Adrián Barbón, supondría reforzar a los barones territoriales en el comité federal. Cabe recordar que Pérez cuenta con el apoyo del ala asturiana que se identificó con Susana Díaz en las pasadas primarias del PSOE: la mayor parte de los dirigentes de la FSA, grupo parlamentario y miembros del Gobierno regional.

Con igual atención se está siguiendo desde Ferraz el proceso que se llevará a cabo en Aragón. Lambán, uno de los más críticos con Pedro Sánchez, no ha anunciado aún si se presentará a la reelección. Lo que sí parece claro es que los 'sanchistas' presentarán candidato. No está decidido, pero suena el nombre de Susana Sumelzo, una de las diputadas que se saltaron la disciplina de partido en el pleno de investidura de Rajoy y votaron 'no' al popular.

Y con este equilibrio de fuerzas en el comité federal se llegaría a la elección del último tercio. Este bloque de miembros lo decidirán, tras la decisión del último congreso regional, los militantes mediante votación directa, aunque aún no se ha establecido la fórmula. Los 'sanchistas' consideran que la militancia está con el secretario general, como quedó demostrado en las primarias en las que Pedro Sánchez se impuso con amplia mayoría, por lo que creen que este tercio estará controlado por personas afines al secretario general.

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