Barbón pide «respeto» para las agrupaciones que rechazaron la gestión de Fernández

Barbón, en primer término, canta 'La Internacional' con el resto de afiliados al acto celebrado en Cornellana. / PALOMA UCHA

«Los debates deben quedar en casa y no hay que echar más gasolina al fuego», reclama a sus rivales de cara al congreso del próximo fin de semana

D. FERNÁNDEZ / A. COLLADO CORNELLANA / OVIEDO.

La precampaña fue templada, la campaña caliente y las 'postprimarias' están en plena ebullición. El triunfo del 'sanchista' Adrián Barbón en las primarias de hace una semana han caldeado más los ánimos de una FSA que lleva casi un año en plena efervescencia. La reprobación por parte de varias agrupaciones, entre ellas cinco con un peso importante en el socialismo asturiano -Gijón, Oviedo, Mieres, Langreo y San Martín del Rey Aurelio- de la gestión de Javier Fernández al frente del partido y de su ejecutiva han sido la última chispa que puede tensionar, aún más, el congreso regional. Y es por ello por lo que el secretario general electo y alcalde de Laviana ha pedido calma para convertir el cónclave en un espacio de debate «tranquilo, que se desarrolle con normalidad democrática y que nos sirva para poner a los socialistas asturianos a la vanguardia del PSOE de España».

Primer acto con militantes

Así lo afirmó ayer el nuevo líder de la FSA en Cornellana (Salas), donde participó en un acto con afiliados celebrado en el área recreativa de La Rodriga, el primero que mantiene con la militancia tras ganar las primarias hace hoy una semana. Fue un encuentro al que Barbón acudió acompañado por la directora de la Agencia de Cooperación, Gimena Llamedo, quien como avanzó EL COMERCIO el pasado martes ocupará la Secretaría de Organización de la nueva ejecutiva de la FSA, y la secretaria federal de Sanidad y Consumo del PSOE, la asturiana María Luisa Carcedo.

El rechazo a la gestión de Javier Fernández y su equipo en varias agrupaciones ha provocado descontento en el Gobierno regional -la reprobación causado, como publicó ayer este diario, «disgusto» en el Ejecutivo- y ha alertado a los rivales de Barbón. Su contrincante en las primarias, José María Pérez, que contaba con el apoyo mayoritario de la dirección regional del partido, advirtió el viernes de que esas críticas a la gestión del presidente del Principado al frente del partido pueden debilitar al Gobierno y dar alas a la oposición en la Junta General. Un argumento rechazado de pleno ayer por el propio Adrián Barbón.

El nuevo secretario general de la Federación Socialista Asturiana reiteró ayer que «el presidente del Principado y su Gobierno tienen asegurado mi pleno apoyo y el de mi ejecutiva. Lo dije en la campaña, lo dije el pasado domingo tras resultar elegido secretario general, se lo dije al propio presidente y lo reiteraré las veces que sean necesarias», recalcó Barbón.

Es por ello por lo que considera que la decisión de algunas agrupaciones de rechazar la gestión de la dirección de la FSA -la de Laviana, en la que está afiliado Barbón y en cuya asamblea defendió la labor de la ejecutiva saliente, la aprobó por una amplia mayoría- «forma parte del debate interno». En este sentido, Barbón pidió «respeto» para esas agrupaciones que votaron 'no' a Fernández y su equipo. «Al congreso irán 333 delegados. Hay agrupaciones que se han posicionado a favor, en contra o se han abstenido respecto a la gestión de la ejecutiva saliente y debemos respetar lo que la militancia debata», insistió.

Aunque no quiso profundizar sobre el resultado de la votación sobre la gestión de Fernández y su equipo en el congreso, las expectativas que su equipo de colaboradores baraja es que se aprobará con cierta holgura la labor de la ejecutiva saliente.

De esta forma el nuevo secretario general de los socialistas asturianos lanzó un mensaje para sus rivales: «Hay que respetar los ámbitos internos del partido. Por respeto a nuestra organización no debe haber debates sobre el debate y no hay que echar más gasolina al fuego». En ningún momento los citó, pero en La Rodriga no fueron pocos los que interpretaron que ese mensaje iba dirigido a su rival en las primarias, José María Pérez, y la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, tras sus últimas declaraciones en las que hablaban del riesgo de que un castigo a la gestión de Fernández puede suponer una «ruptura» en el partido.

Una ejecutiva «plural»

En su primer acto ante la militancia como secretario general de la FSA, Barbón también se comprometió a diseñar una dirección que represente a «a todas las sensibilidades y territorios». Y ante los más de 200 afiliados que acudieron a Cornellana afirmó que su ejecutiva «será plural y no responderá a criterios de reparto de cargos. No habrá pacto de tribus para repartirnos cargos. El reparto de cromos se acabó en el PSOE», aseguró.

Adrián Barbón sigue perfilando la lista de nombres que formarán la ejecutiva que presentará al congreso del próximo fin de semana. Mantiene en sigilo quienes serán los elegidos para formar su equipo, aunque como adelantó EL COMERCIO el pasado martes, Gimena Llamedo se perfila para ocupar la Secretaría de Organización. Iván Fernández, de Corvera, es la principal opción para liderar el consejo de alcaldes y Roberto García Morís, Alejandro Calvo o Enrique Fernández apuntan a la ejecutiva.

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