Barbón promete traer a Asturias el cambio de Sánchez y Pérez ataca su «falta de pluralidad»

José María Pérez y Adrián Barbón, junto a la moderadora, Lucía Fraga. / MARIO ROJAS

El alcalde de Laviana cree que la abstención con Rajoy inhabilita a su rival para liderar la renovación, y el gijonés le acusa de no tener discurso propio y repetir políticas pasadas

DANIEL FERNÁNDEZANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

La campaña de las primarias de la Federación Socialista Asturiana, que comenzó ayer con el debate entre los dos candidatos, está muy condicionada por el dato de los avales. En ese primer test Adrián Barbón sacó a José María Pérez más de mil apoyos de ventaja y esa diferencia lo condiciona todo. También el cara a cara de ayer. Consciente de que es el favorito, el alcalde de Laviana salió a escena con un discurso muy expositivo, basado en las propuestas y que, salvo en momentos puntuales, evitó el cuerpo a cuerpo con el adversario. Más que Pérez, situó al PP como rival. El político gijonés, que necesita recuperar terreno, optó por la estrategia contraria. Buscó la pelea y el desgaste por la vía tanto de presentar a su competidor como alguien poco proclive a la pluralidad que a su juicio debe regir la vida de la organización como por identificar sus políticas como antiguas y poco adecuadas al nuevo momento político.

Fue un debate de guante blanco. Con diferencias, desde luego; puntuales en algunos casos e insalvables en otras. Pero sin estridencias ni malas palabras, en un clima bastante alejado del conflicto que presidió las vísperas de las primarias federales de la pasada primavera. La discusión dejó claro, eso sí, que entre Barbón, que entonces respaldó a Pedro Sánchez, y Pérez, que se decantó por Susana Díaz, media un mundo, y no tanto en el enfoque de muchas políticas a realizar, donde desde luego hay discrepancias aunque no abismales, como en el modelo de partido a impulsar para evitar el progresivo declive que el PSOE sufre desde hace ya unos años y que intenta revertir.

Barbón no arriesgó. No lo necesita, salvo que durante la campaña los acontecimientos viren de forma inesperada para sus intereses, así que se centró en defender con minuciosidad el programa político que aplicará en caso de victoria en la votación del día 17, en confrontar sus propuestas con las que mantiene el Partido Popular al considerarlo el enemigo natural y en evitar, salvo en momentos puntuales, los lazos que trataba de tenderle Pérez.

Hizo el regidor lavianés de la palabra 'cambio' el eje de su discurso. Habló tanto del cambio que necesita la FSA como de la convicción de que tal cambio solo puede llevarlo a cabo él y su equipo. Ahí fue donde se mostró más duro con su rival. «Desde que eres presidente de la gestora de Gijón en Laviana hemos hecho ocho asambleas, en Gijón solo dos. Tú defendiste la abstención, yo el 'no' a Mariano Rajoy. Tú cuestionas permanentemente las resoluciones del congreso federal, yo no», relató, ya en la parte final del debate, la más viva y tensa. «¿A quién dejarías que gestione el cambio, a quien lo dio todo porque sea posible o a quien lo cuestiona?», planteó a modo de pregunta a los militantes que siguieron el cara a cara por los distintos medios posibles.

Barbón se esforzó además por cultivar un perfil más 'a la izquierda' que Pérez. Fue especialmente contundente al dejar claro que no habrá pacto presupuestario con el PP en 2018 si eso implica una bajada de impuestos. Y zanjó con dos ideas -«no aceptaré un sistema de financiación injusta» y «confunde usted plurinacionalidad y articulación del Estado, la plurinacionalidad es un sentimiento, no un privilegio»- los reiterados ataques que el gijonés le lanzó por esa vía.

Pérez, que sabe que necesita recuperar terreno, optó por una estrategia diametralmente opuesta. Nada de contemporizar. Se lanzó a la ofensiva desde el inicio, colocando ya desde el primer momento el mensaje de la plurinacionalidad al entender que la resolución auspiciada por la nueva dirección federal que encabeza Pedro Sánchez no es asumido por amplios sectores del partido en Asturias. Alertó de que la, a su juicio, indefinición de ese principio está provocando que federaciones socialistas de distintas comunidades -Valencia, Cataluña, Baleares...- estén planteando una posición sobre la reforma de la financiación autonómica proclive a sus intereses y dañina para Asturias. «Hay que evitar un modelo que genere desigualdad», anotó.

«Usted no me responde»

Hizo Pérez bascular sus intervenciones sobre otros dos grandes ejes. Siempre, por cierto, acusando a Barbón de no responder a sus preguntas y de salirse por la tangente con mensajes de corte nacional alejados de la política asturiana. Por un lado, afeando al alcalde de Laviana que, según su criterio, todos sus mensajes y propuestas carezcan de novedad y ya hayan sido aplicados por el actual Gobierno regional. «Está usted haciendo una descripción de las políticas que ya se han hecho en Asturias», le espetó tras relatar su adversario sus planteamientos en materia de educación.

Por otro, insistiendo de forma permanente en la «falta de pluralidad» que, según Pérez, preside el comportamiento de Barbón y los suyos. Su argumento, foto mediante, se basa en el reparto de puestos en el nuevo comité federal, todos ellos para personas afines al 'sanchismo'. «Si queremos que venga gente de fuera no podemos apartar a los que dentro piensan distinto», remachó.

Ahí se vivió el principal punto de fricción. Pérez ofreció a Barbón y los suyos entrar en la futura dirección en caso de que sea secretario general y este le replicó insinuando que en la otra candidatura se preocupan demasiado por «los puestos». El alcalde remarcó que su proyecto es «plural y colectivo», que la renovación que necesita al partido llegará tanto a la dirección como a las futuras candidaturas electorales y que la elección de quienes ocuparán todos esos puestos huirá de «amiguismos» y se basará en un único criterio: «liderazgo social».

Este esquema general que se repitió durante todo el debate se extendió incluso al análisis que los dos candidatos hicieron del mismo a su término. Más agresivo, Pérez afeó a Barbón la ausencia de un «discurso propio», criticó que se moviera en «lugares comunes» y le reprochó que citara más veces a la presidenta del PP, Mercedes Fernández, que al del Principado, Javier Fernández. Barbón, por su parte, obvió la refriega, dijo sentirse «satisfecho» y reiteró la frase que viene repitiendo en las últimas semanas. «Es la hora del cambio; o cambiamos o nos cambian».

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