El banco donde Villa y Postigo regularizaron los 1,6 millones «los echó meses después»

La Fiscal Anticorrupción Carmen Cerdá en Oviedo.
La Fiscal Anticorrupción Carmen Cerdá en Oviedo. / PABLO LORENZANA

El directivo del banco en el que depositaron 1,6 millones de euros afirmó ante la jueza y la fiscal en el 'caso Hulla' que el mandato «vino de Madrid»

CAROLINA GARCÍA OVIEDO.

El banco donde José Ángel Fernández Villa y el expresidente del Montepío, José Antonio Postigo, regularizaron los 1,6 millones de euros aprovechando la amnistía de 2012, decidió «echarles» meses más tarde. Así lo declaró ayer el que en esa época ocupaba el cargo de director de banca comercial en el BBVA, Ignacio Llorente, ante la jueza del Juzgado de Instrucción número 3 de Oviedo, Begoña Fernández, y la Fiscal Anticorrupción, Carmen Cerdá, dentro de la investigación del 'caso Hulla'. Según su declaración -se prolongó durante unos 20 minutos-, tras el ingreso en cuenta a finales de 2012, «recibimos desde Madrid una llamada ordenando que comunicaran a Villa y a Postigo» que dejaban de ser clientes. La regularización de los 1,6 millones puso en el punto de mira la obra de la residencia del Montepío de Felechosa que Postigo ordenó su construcción.

O bien el propio banco detectó irregularidades en los fondos que ambos exsindicalistas legalizaron, o esa llamada desde Madrid se realizó después de que la Fiscalía Anticorrupción requiriera documentación al BBVA tras detectar irregularidades en el origen de los 1,2 millones del exlíder del SOMA y de los 436.000 euros de Postigo.

El BBVA no fue la primera opción del exasesor fiscal, José Manuel Fernández. La primera puerta que tocaron fue la del banco Santander, pero algo no les debió de convencer y la entidad les puso más de un escollo que les obligó a cambiar de entidad. Por aquel entonces, José Manuel Fernández conocía a uno de los directivos del BBVA y ahí, según su declaración, se encontraron las puertas abiertas.

El origen de esos 1,6 millones de euros fue una de las cuestiones que centró el interrogatorio del directivo además del proceso de cómo se llevó a cabo la regulación. Llorente aseguró que «no intervine en nada» y explicó que «la orden la recibió del director de zona que fue quien le comentó que tenían que recibir a un abogado -por el exasesor- para regularizar un dinero». Negó cualquier implicación en la regularización y explicó que tampoco fue «el interlocutor directo con el exasesor». Es más, puntualizó que su labor se limitó a «a trasmitir la orden a otro directivo del banco que fue el encargado de explicar a un responsable comercial del BBVA que tenía que reunirse con José Manuel Fernández» para realizar la operación. Aunque la jueza insistió en preguntarle si no le resultó sospechoso esa cantidad de dinero, dijo que «no» y que «no supe hasta después de un tiempo quienes eran realmente Postigo y Villa». Es más, aunque confesó que «nunca en la vida le había pasado nada igual», es decir, «que un cliente viniera con 1,6 millones de euros», comentó que «ni cuando le llamaron de Madrid para echar a Villa y a Postigo del banco como clientes preguntó cuáles eran los motivos». De momento queda pendiente la declaración del responsable del Santander donde el exasesor fiscal acudió como primera opción. La jueza del 'caso Hulla' lo había citado ayer también para declarar junto al directivo del BBVA pero no pudo acudir porque se encontraba fuera de Oviedo.

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