IU blinda su proyecto político en Asturias y se prepara para el choque con la dirección federal

El coordinador de IU de Asturias, Ramón Argüelles, ayer, al término de la asamblea. / JORGE PETEIRO
El coordinador de IU de Asturias, Ramón Argüelles, ayer, al término de la asamblea. / JORGE PETEIRO

La asamblea aprueba con un apoyo del 70% el documento que refuerza las siglas y la identidad propia y enfría una posible confluencia con Podemos

ANDRÉS SUÁREZ GIJÓN.

Aunque todavía amortiguados, suenan tambores de guerra en Izquierda Unida. Reunida en Gijón en asamblea, la organización asturiana aprobó ayer con una mayoría del 70% un documento político, impulsado por el coordinador, Ramón Argüelles, y ratificado por la dirección, que traza el camino para concurrir a las elecciones autonómicas y municipales de 2019 con el proyecto y las siglas propias y que marca distancias con Podemos. Un rumbo que colisiona con la doctrina de la dirección federal que pilota Alberto Garzón, favorable a la confluencia con la formación morada. El devenir de los acontecimientos apunta a un conflicto entre las partes, previsiblemente el próximo verano.

Porque las posiciones son hoy aparentemente irreconciliables. Mientras que, si bien es cierto que a trompicones, Garzón trabaja en Madrid en la reedición de la confluencia con Podemos vigente desde las pasadas elecciones generales con vistas a las próximas autonómicas y municipales, el camino que se recorre en Asturias es el opuesto. Los tres sectores mayoritarios de la coalición han sumado fuerzas en una dirección conjunta a partir de un discurso común: asegurar la presencia de las siglas, de la identidad y del proyecto político de IU en esos comicios de la primavera de 2019, evitando el riesgo de disolución en Podemos que se aprecia en caso de cuajar esa alianza con el partido morado.

Más información

El cónclave de ayer escenificó a las claras esa unidad de acción. En la mesa de la asamblea, su órgano director, estaban sentados el coordinador, Ramón Argüelles, y los rostros visibles de las otras dos 'familias' que dan forma a IU de Asturias: el secretario de Organización, Alejandro Suárez, y el avilesino Fernando Díaz Rañón. La presidencia de la reunión correspondió a la eurodiputada Ángela Vallina, afín a este último. La intención de sacar músculo era evidente.

El documento salió adelante con holgura. 83 votos a favor, 38 en contra y 8 abstenciones constatan que una mayoría de IU de Asturias está por la labor de que la coalición «ocupe la centralidad del tablero de la izquierda», tal y como reza el documento político, y «no se eche en brazos de Podemos», como añade en privado un veterano dirigente curtido en pugnas internas. En amplios sectores de la coalición ha calado la idea de que el partido morado, con su comportamiento en los últimos meses, se ha convertido en un «activo tóxico» en caída electoral con el que conviene marcar las distancias.

¿Significa eso que IU cierra todas las puertas a Podemos? No. Argüelles afirmó estar dispuesto a explorar espacios de entendimiento para llevar a la práctica políticas de cambio, pero la línea que traza el documento que la asamblea aprobó ayer está bien definida: la coalición quiere conservar en todos los casos su identidad, su proyecto y sus siglas. Pero hay que tener en cuenta que en Asturias, y a diferencia del escenario nacional, influye una variable añadida: Podemos tiene nulo interés en alcanzar una alianza con IU. Eso supone que, en la práctica y más allá de las palabras, ninguna de las dos fuerzas está por la labor de una relación estable como la que sus respectivas direcciones nacionales mantienen en el Congreso de los Diputados.

Así las cosas, el conflicto que viene tiene como protagonistas a IU de Asturias y la dirección federal. Quienes en la región sintonizan con las tesis de Alberto Garzón aprovecharon ayer la asamblea para, en seis intervenciones, cargar contra Argüelles, su «cambio de rumbo» y su «acercamiento a las posiciones anticonfluencia» que persiguen una «confrontación abierta» con Madrid. El documento es una «reorientación política en toda regla» contra la que se posicionaron militantes de Langreo, Gijón, Llanera, Noreña, Corvera o Llanera. Precisamente, recuerdan fuentes de este sector, quienes en su momento auparon a Argüelles al liderazgo de la organización y ahora asisten con sorpresa a su cambio de postura. Críticas que se extendieron también al portavoz en la Junta General, Gaspar Llamazares, por su «excesivo posicionamiento» en las relaciones con el partido morado.

Asamblea federal en verano

El punto de ebullición de esa tensión bien puede alcanzarse en verano, cuando IU federal prevé celebrar una asamblea que, según se entiende en la organización asturiana, tiene como objetivo «recentralizar» el poder a costa de quitar capacidad a las federaciones. Precisamente la asamblea de ayer aprobó una actualización de los estatutos de IU de Asturias -con 116 'síes' y 7 abstenciones- para amoldarlos a los requerimientos del Ministerio del Interior. Solventado este paso, la organización regional, según fuentes internas, mantiene su independencia como partido respecto de la federal, algo que, en caso de conflicto, impediría a Garzón intervenir en la autonomía política de IU de Asturias o tomar el control de sus cuentas o de su patrimonio.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos