Los dos candidatos buscarán, con matices, el acuerdo con Podemos e IU

A. S. / D. F. OVIEDO.

Adrián Barbón y José María Pérez coinciden en que el PSOE necesita un cambio, pero discrepan sobre el alcance del mismo. Chocan, fundamentalmente, a la hora de diseñar el modelo de partido que debe articular la nueva etapa que se abre por delante. Quizá la principal coincidencia en este ámbito tenga que ver con la apuesta que los dos aspirantes al liderazgo de la federación hacen por intentar alcanzar un acuerdo con Podemos e IU que asegure estabilidad al Gobierno durante la segunda parte de la legislatura. Aunque también aquí, cómo no, hay matices.

Barbón fue más tajante al referirse a las posibilidades de consenso. «Reforzaré la propuesta de diálogo a Podemos e IU que ya hizo Javier Fernández, la desunión de la izquierda es la fuerza de la derecha», aseveró, dejando claro que, en caso de frustrarse el entendimiento, pondrá en evidencia ante la ciudadanía las resistencias al acuerdo de las otras dos fuerzas. Pérez, por su parte, también prometió recorrer ese camino, pero puso algunos 'peros' ya de partida. Pactos sí, pero siempre que «no supongan renunciar al proyecto de los socialistas». Ambos, por cierto, chocaron por la situación en Gijón, donde Pérez dirige la gestora del PSOE, y el enfoque de la relación con las otras dos fuerzas de la izquierda en la ciudad.

A partir de ahí, discrepancia casi frontal. Pérez ofreció a Barbón entrar en su ejecutiva en caso de ganar las primarias y este le respondió dejando entrever cierta preocupación de su competidor por los «puestos». El alcalde de Laviana dejó claro que la configuración de sus equipos no pivotará en torno a «amiguismos» sino a la elección de los mejores para cada cargo.

Barbón fue prolijo en la descripción del diseño de su dirección en caso de victoria el día 17. Habló de crear áreas específicas para memoria histórica, para los pequeños municipios, para formación... «Hay que ir más allá de crear secretarías o consejos», le replicó Pérez, que fue a donde quería centrar el eje de su discurso: la «falta de pluralidad» del regidor lavianés y los suyos al haber copado los asientos correspondientes a Asturias en el comité federal del PSOE. «La mía es una candidatura plural y colectiva, la candidatura del cambio», le contestó este.

Fue ahí donde se entró en el terreno del rifirrafe. Barbón le recordó a Pérez su apoyo a la abstención en la investidura de Mariano Rajoy e hizo calar el mensaje de que tal actitud le incapacita para llevar adelante un proyecto de cambio. El gijonés dejó claro su «lealtad» al proyecto federal en caso de victoria y expresó su temor a que los vaivenes que sufre el partido en Cantabria se repitan en Asturias si gana Barbón.

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