«Lo de Cataluña es secundario, lo que ahora está en juego es la libertad de expresión»

Joan Tardá Diputado de ERC en Cataluña

ANA MORIYÓN GIJÓN.

Joan Tardá, diputado de ERC en Cataluña, se desplazará este fin de semana a Asturias para asistir al aniversario de la Batalla de El Mazucu, en Alto de la Tornería, Llanes, y participar en un debate en Gijón que lleva por título 'Memoria Histórica y Proceso Catalán, reflejos de una democracia que no es tanto', que finalmente se celebrará en un local privado puesto que el Ayuntamiento ha negado a la organización el uso de un salón de actos público.

-¿Le ha sorprendido la decisión?

-Me sabe mal que ocurran estas cosas porque, al final, consiguen que lo de Cataluña sea un problema secundario, lo que ahora está en juego es la libertad de expresión. Con decisiones de este tipo se están poniendo en jaque otros derechos democráticos y esto es algo que no se puede entender en pleno siglo XXI en un país como es España, donde cada individuo debería poder expresarse libremente y poder utilizar unas dependencias municipales para debatir. Es muy triste que ocurra esto en Gijón, en Sevilla o en cualquier ciudad catalana. Ocurra donde ocurra, parece algo incomprensible en el año 2017.

-El Ayuntamiento ha interpretado que este acto, con presencia de representantes de ERC, la Cup y Cataluña Común, podría ser propagandístico sobre el referéndum y que, como tal, vulnera la providencia del TC que prohíbe la consulta.

-Que yo sepa en el debate se iba a hablar de memoria histórica, de los derechos de las víctimas del franquismo y, obviamente, también del derecho a decidir y del referéndum. Pero, ¿acaso hay algún ciudadano que no esté hablando estos días del referéndum y de si está a favor o en contra? Se ha alcanzando un escenario tan surrealista, tan sin sentido, que incluso me sonrojo al tener que hablar de todo esto. Me parece bochornoso, increíble, que no se nos permita debatir, en ausencia de violencia, y opinar a favor o en contra sobre el referéndum.

-La decisión de la Alcaldía de Gijón está resultado polémica incluso en el seno de la Corporación.

-El escenario es muy lamentable. Es un tanto deprimente que en el siglo XXI se trate de poner puertas al campo y se trate de impedir que las personas puedan opinar puesto que, posiblemente, unas estarán a favor, otras estarán en contra y otras con matices. Y eso mismo es lo que va a ocurrir el uno de octubre. Que unos votarán que sí, otros que no y otros no irán a votar, como ha ocurrido siempre.

-¿Cree que las últimas decisiones judiciales, contrarias al referéndum, han avivado el sentimiento independentista?

-Han puesto en alarma a los demócratas de toda España. Creo que debería haber una respuesta por parte de toda la ciudadanía española contra este tipo de decisiones porque lo que se ha puesto en tela de juicio es la calidad de la democracia. Y esta deriva autoritaria conduce a que miles de personas se planteen el sinsentido de la actitud del Gobierno español y del fiscal general del Estado, que quieren ahora imputar a centenares de alcaldes.

-Pero el TC ha sido contundente y ha ilegalizado el referéndum.

-El Gobierno de cataluña y su presidente han dejado claro que, amparados por las leyes de Cataluña, el referéndum se hará con toda la normalidad que sea posible pese al asedio del Gobierno de España. El uno de octubre vamos a hacer una consulta porque entendemos que cuando se obliga a una sociedad a reflexionar y decidir, crece y madura, pero nunca se fractura.

-El Gobierno central ya ha dicho que tomará todas las medidas oportunas para que no se celebre y los propios Mossos tienen orden de frenar el 1-o. Será complicado que se pueda desarrollar con normalidad.

-Rajoy no es que vaya a tomar todas las medidas para intentar evitar el referéndum, sino que ya lo está haciendo. Pero estamos convencidos de que el uno de octubre la gente va a salir a la calle a votar cívica y pacíficamente.

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