El congreso pide archivar los expedientes abiertos por la FSA por insultos a la gestora

Wenceslao López dialoga con un delegado. / D. ARIENZA

La propuesta fue aprobada por 208 votos y causó malestar en algunos delegados, que abandonaron el plenario

D. F. / A. S. OVIEDO.

Fue una resolución de urgencia y una de las más polémicas. O al menos, la que provocó más fricción en un congreso de la FSA que se está celebrando bajo una calma tensa. El plenario aprobó ayer una resolución presentada de urgencia en la que se reclama a la dirección federal del PSOE el archivo de los expedientes abiertos por la anterior dirección de la FSA por los insultos y comentarios subidos de tono en las redes sociales contra Javier Fernández y otros miembros de la gestora y de su equipo regional. Dichos expedientes fueron trasladados a la gestora y ahora se pide que sea la nueva dirección federal la que los archive. Los insultos se sucedieron tras el comité federal celebrado el 1 de octubre de 2016 y que finalizó con la dimisión de Pedro Sánchez, forzado por los barones territoriales. La resolución fue aprobada por 208 votos a favor, 31 noes y 11 abstenciones, del total de 355 delegados del 32 Congreso Regional.

Esta propuesta, presentada desde la agrupación de Mieres, causó malestar entre algunos de los delegados asistentes al congreso, que abandonaron el auditorio. Estos formaban parte del sector que defendió a la gestora, que presidió Javier Fernández, y a Susana Díaz en las primarias.

En la resolución se recoge que tras «convulso comité federal» celebrado hace hoy un año y que desembocó en la dimisión de Pedro Sánchez como secretario general trajo consigo la creación de una gestora «con el objetivo de articular una abstención» del grupo parlamentario que a la postre facilitó la investidura de Mariano Rajoy. «Este hecho inédito hasta entonces en el PSOE y la gestión que sobre el mismo hizo la comisión gestora», prosigue la resolución, «supuso una fractura en la familia socialista que se tradujo en enfrentamientos dialécticos entre militantes», sobre todo en las redes sociales. «Lejos de favorecer un clima conciliador, desde la Secretaría de Organización de la FSA se abrieron expedientes sancionadores de manera arbitraria», que fueron resueltos en algunos casos con la suspensión de militancia y en otros con la expulsión del partido.

El congreso aprobó una resolución en la que, «con una clara vocación integradora», emplaza a la ejecutiva federal que resultó del cónclave del pasado junio en el que Pedro Sánchez recuperó las riendas del partido a archivar los expedientes y a «rehabilitar a los militantes sancionados».

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