La crisis política en Cataluña agranda la brecha entre Podemos e IU en Asturias

Los portavoces de Podemos e IU, Emilio León y Gaspar Llamazares, ayer, en los pasillos de la Junta General. / EFE / CEREIJIDO
Los portavoces de Podemos e IU, Emilio León y Gaspar Llamazares, ayer, en los pasillos de la Junta General. / EFE / CEREIJIDO

El recelo de la coalición hacia el partido morado es creciente, acentuado por sus «bandazos» en el conflicto independentista, y la posibilidad de confluir es cada vez más remota

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

La gestión del conflicto político en Cataluña está contribuyendo a distanciar todavía más a Podemos e IU en Asturias, dos fuerzas sobre las que sobrevuela la hipótesis de una confluencia para las elecciones autonómicas y locales de 2019 que cada vez parece más lejana. El discurso que sobre este tema han mantenido desde Madrid Pablo Iglesias y los suyos, agravado por los acontecimientos de las últimas horas -la decisión de una corriente de Podemos, los anticapitalistas, de reconocer la nueva república catalana, así como la deriva hacia el independentismo de su marca en la comunidad, Podem-, refuerza la convicción de un sector cada vez más amplio de Izquierda Unida en el Principado de que tal alianza electoral no es conveniente, y que a esa próxima cita con las urnas conviene presentarse con la marca, la identidad y el proyecto propio.

Es un hecho que la relación entre Podemos e IU en Asturias está muy tocada. La estrategia del partido morado de intentar relegar a la coalición a un segundo plano de la negociación de los presupuestos de 2018 ha hecho que incluso quienes en el seno de IU eran más partidarios de esa confluencia comiencen a asumir que Podemos está muy poco interesado en la misma. Izquierda Unida, de hecho, ya trabaja sobre la hipótesis de concurrir a las elecciones de 2019 bajo su propio proyecto, sin cerrar las puertas a nadie, pero marcando claramente el territorio de su autonomía.

Pero la actitud de Podemos en Cataluña ha agrandado aún más la brecha. IU ha dejado siempre claro que su apuesta está tanto en la negociación política como, en el momento en que se vulnere la ley, la apelación al Tribunal Constitucional. Pero en la coalición se entiende que el discurso de Iglesias y los suyos -Ada Colau, por ejemplo- ha sido excesivamente cómplice con la aventura secesionista, hasta llegar al punto de no retorno que supuso la declaración de independencia. Eso, unido a la salida de los anticapitalistas o la radicalización de la marca en Cataluña, Podem, aumenta el recelo en IU. En amplios sectores de la coalición se interpreta que el partido morado ha entrado en una espiral de declive de la que conviene distanciarse. «Son un activo tóxico», razona un veterano cargo.

Iglesias mete mano al partido en Cataluña ante su deriva hacia el independentismo

Es un hecho que, en Cataluña, Podemos tiene un problema. Ayer mismo Iglesias tuvo que intervenir para imponer que la política de alianzas será consultada a las bases, después de que el líder de la marca catalana, Albano Dante Fachín, abogara por un frente común con Junts pel Sí y la CUP. La evolución de los acontecimientos inquieta a Podemos en Asturias, sabedores sus responsables de que todo lo que está pasando no supone en modo alguno una ayuda para sus expectativas electorales futuras.

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