Discurso de Adrián Barbón

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Quiero que mis primeras palabras sean para pediros disculpas, porque antes los delegados invitados, a los que saludo, compañeros y compañeras del Gobierno, de ayuntamientos, de tantos y tantas colectivos y asociaciones estábais protestando un poco por el retraso. Y ya me toca asumir esta responsabilidad. Si soy el secretario general, tengo que asumir que cuando algo, en este caso, el funcionamiento normal de un congreso, hace que se retrase, tengo que aprender a pedir disculpas. Y os las pido. Quiero empezar así, pidiédoos disculpas.

 

Mirad. Antes de entrar, en la sala en la que me reuní con muchos compañeros y compañeras, hubo un momento en que me quedé solo. Es verdad que ayer fue un día de muchísima gente entrando y saliendo. Normal, compañeros y compañeras. Pero hubo un momento en que me quedé solo. Y en ese momento de soledad fui consciente, y os lo digo de verdad, por primera vez de que era el secretario general de la Federación Socialista Asturiana. Fui consciente de que tengo tras de mí el peso de la historia. El peso, que es un peso de responsabilidad. Que me hace ser más responsable todavía. Que sucedo a Javier, a Luis, a Suso Sanjurjo, a Rafael Fernández, pero que sigo la estela de aquellos otros que lucharon en la clandestinidad. Y me acuerdo de Emilio Barbón, me acuerdo de también de su compañera, de Manolita; de Encarna y Marcelo, de Cayo, de tantos y tantos compañeros, de Emilio Llaneza... Hombres y mujeres que simbolizaban la lucha del socialismo cuando no había libertad precisamente por eso. Y la personifico también en mi maestro, una vez más lo digo públicamente; mi maestro, que es Pablo García Fernández.

 

Y el peso de la responsabilidad me hacía saltar de recuerdos, también, porque es verdad que este congreso culmina un proceso que se inició en noviembre del año 2000. La primera vez que hablé a un congreso del partido fue en aquel congreso, en el de noviembre del año 2000. Subí a un atril, como este, para defender la gestión de Luis Martínez Noval, para el que quiero tener un recuerdo especial, porque era un gran hombre, un hombre excepcional. Y me acuerdo precisamente de que cuando estábamos recordando y estábamos valorando la gestión, hablé de algunas cosas que estos días han estado muy presentes en esta campaña de primarias: Ilusión, pasión, esperanza y sueños, que forman parte de las palabras que un socialista nunca puede olvidar. Porque es verdad, compañeros y compañeras, que la realidad todo lo puede. Muchas veces nos hace enfrentarnos ante destinos que parece que no hay alternativa posible a lo que nos pone ante nosotros. Que nos hace, a veces, compañeros y compañeras, perder la vista en los sueños, creer que los sueños no son posibles. Bien, este secretario general va a reivindicar una y mil veces que los socialistas nunca podemos dejar de soñar. ¡Nunca, compañeros y compañeras, nunca!

 

Y lo decía el presidente del congreso, el compañero alcalde de Oviedo. Por cierto, un aplauso fuerte, porque tenemos Alcaldía de Oviedo, por fin, después de tantos años, ¡un orgullo, tener a Wenceslao de alcalde de Oviedo! Decía el compañero Wences que hemos aprobado nuestro programa político. Y esto es verdad, lo más importante, aprobar el proyecto político, lo primero: aprobar el proyecto de lo que queremos defender ante Asturias. Nosotros formamos parte de esto, que no es una tribu, esto no es un club social. Y se dice muchas veces, y es cierto: Somos una organización que tiene su historia, sus valores, sus principios, y que intenta desarrollar los mismos, aplicarlos en el día a día de las personas.

 

Hemos aprobado lo que va a ser nuestro discurso político para los próximos cuatro años. Y lo hemos hecho pese a aquellos que aventuraban o decían que en el PSOE no se debate libremente. ¡Anda que no se habló y se debatió libremente ayer y hoy! ¿Verdad, compañeros y compañeras, que debatísteis y decidísteis libremente? ¿Verdad que sí?

 

Y hemos hablado de la industria asturiana, hemos hablado de energía y del apoyo al carbón. Hemos hablado del medio rural, de la necesidad de desarrollo del mismo. Hemos hablado de la agricultura y de la ganadería. Hemos hablado también de las ciudades, del área metropolitana. Hemos hablado de turismo, hemos hablado de innovación y empleo. Hemos hablado, ¿cómo no?, de la ciencia, de la apuesta por la ciencia. Hemos hablado de la labor que está desarrollando el Gobierno de Asturias pese a todos los problemas que tiene en frente en sede parlamentaria. Y por eso quiero volver a decir hoy aquí, públicamente, como lo dije el día de mi elección: Javier, presidente del Principado, tienes todo el apoyo de esta Comisión Ejecutiva autonómica. Tenéis todo el apoyo del partido para seguir desarrollando vuestra magnífica labor al frente del Gobierno. Todo el apoyo.

 

Y decía: ideas. Es verdad, y yo animo a los medios de comunicación, y animo a toda la sociedad asturiana, a que se adentre en las entrañas de las resoluciones de nuestro congreso. Que conozca cuáles son nuestros proyectos y nuestras ideas, lo que vamos a decir a la sociedad y lo que queremos hacer. ¿Sabéis por qué? Porque si queremos que haya confianza, lo primero que necesitamos es que conozcan lo que nosotros proponemos. Lo que hemos debatido.

 

Y siempre os digo, compañeros y compañeras, que cuando debatamos entre nosotros, el oído a ras de tierra. Siempre a ras de tierra, a pie de calle. Nunca por encima, sino a ras de tierra, a pie de calle. Porque tenemos que conocer la problemática real, de lo que pasa en la calle y tenemos que trasladarla al conjunto de la sociedad para debatirla.

 

Pero las ideas no caminan solas, necesitan personas. Estas son algunas de ellas, hay muchas más. Porque el equipo no lo compone solo la Comisión Ejecutiva autonómica. Pero esta Comisión Ejecutiva Autonómica es reflejo de ese cambio de personas que antes decíamos. Miradlos bien, compañeros y compañeras, porque ellos van a ser vuestra voz de cara a la sociedad, pero necesitan de vosotros y de vosotras, necesitan de vuestro empeño. Y quiero aclarar algo porque es bueno que un secretario general lo haga: Cuando se configura un equipo, yo lo he hecho pensando en sus perfiles, en la capacidad que podían aportar para materias concretas. Es decir, no he querido hacer una suma de retales que fueran encajando de la manera que fuera, he querido que fuera un puzle que encajara perfecto para que la imagen que trasladamos a Asturias sea una imagen potente y poderosa. Eso he querido, compañeros y compañeras. Y he elegido no pensando de qué agrupación son, si representan a una agrupación grande o pequeña, si votaron a Pedro o a Susana. No, no ha sido ese el criterio de elección. El criterio de elección ha sido el de elegir el equipo que podría llevar a cabo este proyecto, y por eso les digo: para mí es un orgullo que me acompañen, que nos acompañen a todos en esta aventura. Compañeros y compañeras, estoy muy orgulloso de vosotros y de vosotras, muy orgulloso.

 

Quiero dirigirme también a la militancia socialista, porque de nada serviría todo esto si no habláramos al corazón de nuestros militantes y nuestras militantes. Yo he sentido vuestro cariño y vuestro calor. Siempre tuve la sensación, igual que yo siempre os he correspondido en ese cariño y ese calor a lo largo de mi vida, con mis defectos y mis errores, que los tengo y los iréis conociendo, pero siempre me he sentido querido por el conjunto de la organización, siempre. De hecho, compañeros y compañeras que votaron a la otra opción son buenos amigos, y gente que me lo traslada: que me quiere, y yo les quiero también. ¡Claro que sí! Nos queremos. Pero tengo que decir que para mí ha sido un tremendo orgullo, y lo digo de verdad, ser el primer secretario general de esta federación elegido por el voto de la militancia, porque mirad, eso traslada un mensaje de tanta participación, de tanta esperanza, de tan buen hacer, que en este sentido quiero agradecer a todos los compañeros y compañeras que participásteis y que votásteis a cualquiera de las dos opciones, porque yo soy el secretario general de todos y de todas, y os lo quiero dejar claro: De todos y de todas voy a ser vuestro secretario general.

 

Esa militancia que está más activa que nunca, lo decíamos antes. Yo ingresé en las Juventudes Socialistas a los 17 años, y me vienen muchos recuerdos a la cabeza. Recuerdo, fijaros ya cuántos años hace, cuando era un joven socialista y deseaba que llegara el viernes para que Pablo volviera del Senado y nos contara cosas, para que habláramos de su trabajo en el Senado o de cuestiones del partido. Esos recuerdos me venían asaltando durante todo el día de hoy. O nos reuníamos con otros veteranos del partido, con Rosal Portillo, con Pepín Canzana, con tantos amigos, con Castillo. Y hablábamos, y los jóvenes escuchábamos a los mayores, porque era la manera en la que nos hacían entender y trasladar el cariño al partido.

 

Y antes se habló del 1 de octubre. Yo no voy a hablar de 1 de octubre en clave de pasado, porque sufrí mucho el 1 de octubre. Y sabéis que lo digo con el corazón. Como sufrísteis todos y todas, yo creo. Yo voy a hablar de lo que supuso para la militancia el 1 de octubre, hace hoy un año. Supuso que la militancia decidiera que nunca más iba a estar pasiva en los debates del partido, que iba a ser una militancia activa. Y a partir de ahora, compañeros y compañeras, esa actividad hay que plasmarla precisamente para hacer el partido más fuerte y salir a la sociedad.

 

Y quería hablar de la sociedad asturiana. Y quiero dirigir un mensaje claro a la sociedad asturiana. ¿Y sabéis cuál es? Que humildemente les decimos que no somos suficientes. Los socialistas asturianos no somos suficientes. Que les abrimos las puertas y ventanas de nuestra organización, de nuestras casas del pueblo simbólicas. Que les queremos con nosotros. Que queremos escucharles, que queremos que los colectivos sociales sepan que en la Federación Socialista Asturiana van a encontrar una organización receptiva al cambio, al discurso del cambio; a hablar juntos, a caminar juntos en esa sociedad. Así que a la sociedad asturiana yo le digo, le invito a participar en el proyecto, en este nuevo proyecto que se inicia del cambio de los socialistas asturianos para que vengan a formar parte de este proyecto. Para que decidan con nosotros, para que participen en esa decisión colectiva. Repito, compañeros y compañeras, no somos suficientes. Y os puedo asegurar, todavía antes me llamaba un veterano dirigente del partido en Asturias, que se había dado de baja no hace tanto, para decirme que acababa de solicitar la afiliación al PSOE, y eso a mi me enorgullece enormemente, que más compañeros vuelvan y otros lleguen.

 

Y la sociedad asturiana nos demanda, también, nos demanda respuestas. Y a la política le demanda respuestas, y yo quiero decir hoy públicamente, a la izquierda de Asturias, a Podemos y a Izquierda Unida, les digo que no podemos seguir jugando a tacticismos. Que ya valió. Que no vamos a entrar en juegos de reproches y de ataques. Que yo no quiero entrar a eso. Pero lo que les digo aquí, solemnemente, en el marco de nuestro congreso, es que hay que sentarse a dialogar. Que hay que sentarse y acordar. Que es obligación de la izquierda no frustrar ese voto. Que cuando llegue el 2019, nuestros votantes, los del conjunto de la izquierda, a cada uno de nosotros nos va a decir: '¿Para qué sirvió mi voto? ¿Para qué sirvió mi voto? ¿En qué se trasladó eso? ¿Se convirtió en hechos palpables que la sociedad pueda vivir? ¿En hechos que se reflejan en nuestro Boletín Oficial?'

 

Yo no busco culpables, pero sí exijo respuestas. Y por la parte de la Federación Socialista Asturiana, en ese diálogo sincero con la izquierda de Asturias, con las organizaciones sindicales, con el movimiento asociativo en general, no va a faltar. Si algo tengo y lo he probado a lo largo de estos nueve años como alcalde de Laviana, que por cierto, pronto dejaré de serlo, es capacidad de diálogo, y lo voy a poner todo al servicio del partido, os lo prometo. Pido a las fuerzas de la izquierda que ya valió, que nos sentemos en serio a dialogar y a acordar.

 

Y quiero ir terminando, porque se hace largo el día, y es verdad que se van entrecruzando... pues eso, recuerdos, momentos... Me acordaba del 2000, fijaros. Y os veía a algunos que os conocí entonces, en el 2000, y estáis aquí. Y nos veo mayores a todos (se ríe) es la verdad. Pero os pido algo que dije entonces, que lo recuerdo perfectamente, y que repito hoy: Yo os pido el apoyo, independientemente de lo que hayáis votado, del candidato al que hayáis votado, os pido el apoyo porque os necesito a todos y a todas, y os lo digo con humildad. Creedme. Os lo pido con humildad. Os necesito a todos y a todas.

Este partido os necesita a todos y a todas. Y no os pido, y entendedme bien. No os pido el apoyo por mí. No. No, compañeros y compañeras, no hagáis nada por mí. No lo hagáis tampoco por esta Comisión Ejecutiva. Hacedlo por nuestra historia, por los hombres y mujeres que lo dieron todo; que dieron, muchos de ellos, hasta su vida. Funeres, Vindoria, La Bornaína, la fosa común de Oviedo. Pensad en ellos, no en mí. Pensad en ellos. En quienes sufrieron cárcel, represión y exilio. Quienes, ¿sabéis qué? Muchos no sabían leer, es verdad, ni escribir. Pero sabían luchar. Pensad en ellos, porque gracias a ellos, nosotros somos lo que somos y fuimos lo que fuimos. Así que no por mí, ni por esta Comisión Ejecutiva, os pido un apoyo sincero, os pido un trabajo colectivo, os pido que nos juntemos, que vayamos de la mano, que salgamos a la calle, que defendamos nuestras ideas con valor y dignidad, y que digamos a Asturias que estamos en pie. Que el cambio ha llegado a la Federación Socialista Asturiana y que estamos a su servicio, que abrimos nuestro partido a la sociedad. ¡En pie, compañeros y compañeras, en pie! ¡Os quiero en pie, dispuestos a trabajar por el socialismo! ¡Dispuestos a trabajar por Asturias! ¡Tenéis mi palabra, voy a darlo todo para que sea así! ¡Y necesito de vosotros! ¡Salimos a la calle, por Asturias, por el Socialismo! ¡Por todos nosotros y nosotras! ¡Por nuestra historia!

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