Una ejecutiva andaluza sin rastro de los 'sanchistas'

C. CUERDO SEVILLA.

La reelegida secretaria general del PSOE-A ha devuelto la jugada a la dirección federal y, pese a las llamadas a la unidad, no ha habido integración de los críticos, que en las primarias se comprobó que superaban el 30% de la militancia andaluza. Susana Díaz ya apuntó el día anterior que llegaban a este cónclave con los deberes hechos, en alusión a la unión interna en la comunidad y el triunfo en las autonómicas tras una racha de derrotas, por lo que ha mantenido al núcleo duro de su ejecutiva.

Así, su número dos y mano derecha, Juan Cornejo, seguirá al frente de la Secretaria Organización, ya que fue él el encargado del deshielo con la dirección federal cuando todos los puentes estaban rotos. También serán de su entorno más cercano los responsables de elaborar las listas electorales. Por vez primera, hay más mujeres que hombres, aunque muchas de ellas sin responsabilidad y como vocales. Algunas de ellas ya tenían responsabilidades provinciales y la escoltaron el día de la presentación de los avales para ser candidata a la secretaria general del PSOE-A. Asimismo, destaca la incorporación de un área de Memoria histórica y otro de política territorial, que recae en un experto constitucionalista encargado en su momento de la renovación del estatuto de autonomía, Gregorio Cámara.

La ejecutiva regional recibió un apoyo del 91% de la militancia, al recabar la confianza de 425 de los 467 delegados que ejercieron el derecho al voto, mientras que se registraron 33 votos en blanco y 9 nulos. Aunque se trata de un porcentaje muy importante, el apoyo a la ejecutiva es 5,9 puntos menor que el del último congreso regional, celebrado en Granada en noviembre de 2013, cuando se logró un respaldo del 96,9% y no se contabilizó ningún voto en contra.

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