La FSA entra de lleno en la negociación de los presupuestos para intentar desbloquearlos

El secretario general de la FSA, Adrián Barbón, en su intervención en la reciente asamblea de su partido en Gijón. / DAMIÁN ARIENZA
El secretario general de la FSA, Adrián Barbón, en su intervención en la reciente asamblea de su partido en Gijón. / DAMIÁN ARIENZA

Barbón recoge el guante lanzado por IU, promete «volcarse» en la búsqueda de un acuerdo y emplaza a Podemos a «sumarse al diálogo, sin tacticismos ni luchas de agravios»

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

La Federación Socialista Asturiana ha jugado hasta ahora un papel secundario en la negociación de los presupuestos de 2018, asistiendo a las reuniones con los partidos, pero descargando en el Gobierno y singularmente en la Consejería de Hacienda el protagonismo. Pero los movimientos ejecutados hasta ahora han conducido a una situación de bloqueo, con el Ejecutivo acercando posturas con IU, aunque sin haber llegado a cerrar un acuerdo, y muy lejos de Podemos, lo que hace inviable que el proyecto, a día de hoy, pueda prosperar. Una situación de colapso que ha llevado a Izquierda Unida a mover ficha y, tal y como adelantó este periódico el pasado sábado, emplazar a la nueva FSA que lidera Adrián Barbón a intervenir de forma decidida en el proceso en busca de un consenso que dé una salida a la parálisis. Barbón recogió ayer el guante, prometió «volcarse» en ese objetivo y emplazó al partido morado a sumarse a ese ansiado pacto a tres.

El movimiento de IU abre pues la puerta a la FSA a desempeñar un papel más activo en la negociación. Lo que hace la coalición, tal y como relató ayer su responsable, Ramón Argüelles, es aceptar el proyecto de presupuestos que está sobre la mesa como base para el diálogo. Y, a partir de ahí, vincular la posición de su organización, que será de apoyo o abstención, a desbloquear los asuntos que están pendientes, que no han podido desatascarse desde el Gobierno y que merecen la intervención directa de Barbón y su dirección.

Las claves del planteamiento de Izquierda Unida son las ya desgranadas por este periódico: dos leyes de corte social a impulsar en el primer cuatrimestre del próximo año, una solución urgente a los planes locales de empleo, un compromiso de avanzar hacia un modelo educativo de 0 a 3 años público, universal y con menor coste para las familias, y una hoja de ruta que permita sentar las bases, con vistas a la próxima legislatura, de la oficialidad del asturiano. «Queremos un acuerdo con la FSA que permita un Gobierno verdaderamente de izquierdas hasta las elecciones», dijo Argüelles en una comparecencia en Oviedo.

La FSA acogió de buen grado el planteamiento de IU. Sin menoscabar en ningún caso el papel del Gobierno, porque Barbón recordó que hay una negociación abierta de los partidos con la Consejería de Hacienda, prometió estudiar el documento remitido por la coalición, elogió su actitud «valiente» y adelantó su voluntad de «volcarse» en pos de un acuerdo que desbloquee el presupuesto y facilite además la búsqueda de consensos para encarar la recta final de la legislatura.

Barbón extendió esa voluntad de diálogo a Podemos, a cuyos dirigentes emplazó a huir de «tacticismos y luchas de agravios» para priorizar el entendimiento. «Nos jugamos un presupuesto mejor y más social y trabajaremos por su aprobación, no damos nada por perdido», remarcó el secretario general.

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