Javier Fernández exige flexibilidad para el cierre de las minas del carbón

Javier Fernández, presidente del Principado. / E. C.
Javier Fernández, presidente del Principado. / E. C.

El presidente del Principado advierte en su discurso de fin de año de las consecuencias del «cierre precipitado de las centrales térmicas» en el sector industrial

ANA MORIYÓN OVIEDO.

El 2018 que ahora comienza es el año fijado por la Comisión Europea para el cierre de las explotaciones de carbón y, precisamente por ello, Javier Fernández tuvo muy presente a este sector en su tradicional mensaje de fin de año. El presidente del Principado cree que aun es posible hacer frente a esa «amenaza inmediata» que acecha sobre la minería y reclama al Gobierno central que exija a la Comisión Europea «unas condiciones más flexibles» que permitan prolongar esta actividad más allá del 31 de diciembre del año que comienza.

Del mismo modo, el presidente advirtió de las consecuencias que el «cierre precipitado de las centrales térmicas» -en clara referencia al anuncio de Iberdrola en relación a la instalación de Lada- puede generar en el coste del suministro eléctrico y en la competitividad de la industria asturiana. «No seré yo quien diga que no debemos hacer políticas que corrijan el cambio climático, que combatan el calentamiento global. Hablo de que se aborde la transición energética con responsabilidad, evitando errores que deriven en riesgos para la seguridad, continuidad, calidad y costes del suministro», manifestó. «Pido rigor. No demos pasos en falso», añadió.

El «porvenir de nuestra industria» es, de hecho, uno de los tres desafíos que, según el jefe del Ejecutivo socialista, Asturias tiene por delante en este año que comienza. Los otros dos son la negociación de la financiación autonómica y el declive de la demografía. Fernández alertó de que el Principado se «juega mucho» con la financiación autonómica y recordó la posición «clara» del Gobierno regional. «Rechazamos los privilegios que reclaman algunos territorios», señaló el dirigente socialista, quien avanzó que Asturias «se opondrá, con toda firmeza, a cualquier iniciativa que debilite la garantía constitucional de igualdad». En relación al declive demográfico, reconoció que es necesario afrontar este problema con «medidas locales», pero sentenció que son el Gobierno central y la UE las instituciones que tienen que implicarse.

Industria, financiación autonómica y declive de la demografía fueron, de hecho, los tres pilares en los que centró su discurso, que concluyó con un compromiso de trabajar por Asturias «hasta el último minuto del mandato». Javier Fernández no hizo referencia alguna al fracaso de la negociación presupuestaria con Podemos, que deja al Principado en situación de prórroga, aunque sí aprovechó su alegato para deslizar las fortalezas del Principado y animar a los asturianos a saber apreciarlas.

Lo que no eludió fue la crisis catalana. Un conflicto que por un lado, dijo, ha «reforzado el sentimiento unitario del conjunto de los españoles», pero que también ha estimulado el debate sobre una «eventual reforma constitucional». Aunque, entiende Fernández, lo «inmediato» es que los partidos nacionalistas defiendan ahora sus posiciones en el marco del Estado de Derecho «renunciando a la unilateralidad que llevó a la aplicación del artículo 155».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos