Javier Fernández celebra la «rectificación» del nuevo PSOE y su búsqueda de acuerdos con el PP

Javier Fernández, en el Foro de Nueva Economía de Madrid/Newsphotopress
Javier Fernández, en el Foro de Nueva Economía de Madrid / Newsphotopress

El presidente advierte de que no tolerará una reforma de la financiación autonómica para favorecer a Cataluña y a costa de Asturias

Andrés Suárez
ANDRÉS SUÁREZMadrid

El presidente del Principado, Javier Fernández, celebró esta mañana que el nuevo PSOE de Pedro Sánchez haya "rectificado en la buena dirección" y se muestre favorable a buscar acuerdos con el PP en asuntos clave como la financiación autonómica. Un viraje que, dio a entender el jefe del Ejecutivo regional, vendría a legitimar su política en esta materia cuando fue presidente de la gestora socialista y que admitió que puede verse como "sorprendente", después del 'no es no' que Sánchez enarboló durante mucho tiempo, "pero que me parece bien".

Fernández se pronunció en estos términos en el marco de su presencia en Madrid, en una conferencia organizada por Nueva Economía Fórum centrada en la reforma de la financiación autonómica y una posible reforma de la Constitución. El presidente asumió que la financiación necesita ajustes "que deben ir más allá de una mera revisión técnica", aunque rechazó modificar "aspecto nucleares" del sistema antes de abordar una reforma de la Constitución "para no condicionarla".

Lo que el presidente asturiano dejó claro es que toda modificación del sistema de financiación debe evitar privilegios de unas comunidades sobre otras, en referencia a la situación en Cataluña y la posibilidad de que el reparto autonómico de recursos se utilice para apagar el fuego independentista. "Pienso en Asturias, la comunidad que gobierno, y no quiero que el porvenir de mi tierra se condicione por alianzas coyunturales, por ambiciones a corto plazo, por urgencias financieras de unos u otros o por compensaciones económicas para apaciguar la pulsión independentista", dijo Fernández, que fue presentado en Madrid por uno de sus afines en el seno del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, que le definió como un político "serio, riguroso y tranquilo". En el acto no estuvo Pedro Sánchez y la representación de la dirección federal correspondió a miembros de la ejecutiva como Hugo Morán o Toni Ferrer.

A preguntas de EL COMERCIO, Fernández criticó la decisión del Ministerio de Hacienda de retener fondos de la financiación a las comunidades alegando que no hay nuevos presupuestos estatales para 2018. "Los recursos de las comunidades no pueden vincularse a la aprobación de un presupuesto", protestó, emplazando al Ejecutivo central a liberar con premura esos recursos.

Admitió Fernández que sus relaciones con el secretario general del PSOE son escasas y que hace dos meses que no habla con él. Dijo no querer caer en el "consejismo" pero sí deslizó que el partido no debe limitarse a presentar propuestas parciales sino planificar un "proyecto" a medio plazo que le permita competir con el PP y con Podemos. Y, sobre las relaciones entre el nuevo PSOE y Rajoy, dio a entender que ve legitimada la postura que mantuvo cuando era presidente de la gestora y propició la investidura del dirigente popular. "Rajoy tiene que negociar, lo hizo conmigo y ahora con la nueva dirección del PSOE. Puede resultar sorprendente, pero me parece bien", remachó.

En harina regional, Fernández reiteró su posición contraria a la oficialidad del asturiano y alertó de que algunos colectivos quieran utilizarla con fines identitarios. También advirtió de los riesgos para la industria del cierre apresurado de centrales térmicas.

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