Jesús Gutiérrez cuestiona al nuevo PSOE y la FSA insta a la unidad y dice que «el cambio va en serio»

Jesús Gutiérrez cuestiona al nuevo PSOE y la FSA insta a la unidad y dice que «el cambio va en serio»
Jesús Gutiérrez, en su escaño de la Junta General. / PABLO LORENZANA

El ex número dos reivindica los triunfos electorales de su etapa y la nueva dirección afea los intentos de «generar tensión» y sitúa a la derecha como rival

ANDRÉS SUÁREZOVIEDO.

El pulso interno en el PSOE no afloja a las puertas del acto del domingo en Mieres en memoria de Manuel Llaneza, fundador del SOMA. La polémica de los mensajes telefónicos y un posible boicot al presidente del Principado, Javier Fernández, en el acto de entrega de un galardón, colea sin que se atisbe un punto y final definitivo. Ayer terció en el debate Jesús Gutiérrez, ex secretario de Organización del partido hasta hace unos meses, que tildó de «penoso» lo sucedido y lanzó un aviso a navegantes. «Espero -reflexionó- que el nuevo PSOE logre en un futuro próximo ganar las elecciones como las solía ganar el viejo PSOE». El mensaje, cargado de intención, llegó pronto a oídos de la nueva dirección de la Federación Socialista Asturiana. Respondió quien ahora ocupa ese mismo cargo, Gimena Llamedo, que rechazó los intentos de «generar tensión», pidió «unidad» y dejó claro que el cambio iniciado por la formación «va en serio» y no tiene marcha atrás.

Las palabras de Gutiérrez resonaron con fuerza en los pasillos de la Junta General, preguntado sobre la controversia interna aprovechando su comparecencia ante los medios para referirse a la comisión de investigación que sobre el Gitpa aborda el Parlamento regional. Secretario de Organización en la etapa de Javier Fernández al frente del partido y por tanto su número dos, pero también responsable de la gestora socialista de Mieres en la etapa más reciente, Gutiérrez no se mordió la lengua. Calificó el episodio de los mensajes y la posibilidad de articular un acto de boicot al presidente del Principado de «tremendo error», un proceder que, dijo, «me apena». Lamentó que Fernández sea más valorado por sus compañeros de partido fuera de Asturias que en la propia comunidad y opinó que un episodio así «no debería repetirse nunca». En lugar de un boicot, apostilló, el jefe del Ejecutivo merecería un acto «ensalzando su labor».

Fue ahí donde Gutiérrez aprovechó para meter el dedo en el ojo a la nueva dirección que pilota Adrián Barbón. Habló del impacto en las urnas de este tipo de comportamientos para ese «nuevo PSOE que algunos pretenden llamar». Y aprovechó para lanzar un dardo envenenado al referirse a las posibilidades de victoria que pueda tener el partido en las próximas convocatorias electorales, comenzando por las autonómicas de 2019. «Espero que el nuevo PSOE logre, en un próximo futuro, ganar las elecciones como las solía ganar el viejo PSOE», zanjó.

El mensaje y su sentido, más allá del análisis textual de las palabras, llegó a oídos de la nueva dirección socialista. Sin alusiones directas, pero con contundencia, salió al paso la actual secretaria de Organización, que comenzó refiriéndose a las dudas mostradas por Jesús Gutiérrez sobre su presencia en el acto del domingo en Mieres en recuerdo al fundador del SOMA. «Como todos los años, las y los socialistas acudiremos al homenaje a Llaneza, un referente del socialismo asturiano», deslizó Llamedo. Gutiérrez no sabe si asistirá y quien no lo hará con seguridad es Javier Fernández.

Llamedo evitó el cuerpo a cuerpo directo con el ex número dos del PSOE asturiano pero lanzó varios 'recados'. «Generar tensión es algo que siempre será rechazado por la comisión ejecutiva de la FSA, con su secretario general a la cabeza», recalcó. Recordó que la organización ha vivido momentos «muy duros» tras facilitarse la investidura de Mariano Rajoy «sin contar con el voto de la militancia», pero se felicitó de que esa etapa se esté superando ya. Y apeló a la «unidad» interna con el objetivo de hacer frente al verdadero enemigo, «la derecha» y sus políticas. El cambio, remachó, «va en serio» y no tiene vuelta atrás.

Un discurso que respaldó horas más tarde el propio secretario general, que en un acto en Laviana dijo estar centrado en «construir una alternativa a la derecha» y evitó la refriega interna. «Ahí no me busquen porque no me van a encontrar», anotó. Las inquietudes de la ciudadanía, de los pensionistas, de los jóvenes, son, indicó Barbón, las prioridades del nuevo PSOE.

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