La Junta General se divide en la respuesta al desafío soberanista

Reunión de portavoces, ayer, en la Junta General. / PABLO LORENZANA

La izquierda, con matices, aboga por el diálogo como solución, mientras la derecha prioriza la defensa de la labor del Gobierno y la crítica a la Generalitat

A. S. OVIEDO.

El debate catalán está tan emponzoñado que resulta difícil hablar de enfoques comunes entre los partidos. Ganan los matices. Por lo general, la izquierda asturiana ve en el diálogo la solución al conflicto político, pero cada formación aporta su propia visión. En el caso de la derecha, prima la defensa de la labor del Gobierno central y la crítica, durísima en algunos casos, a la Generalitat y los independentistas.

El portavoz del PSOE, Marcelino Marcos, lamentó la incapacidad de la política, tanto por parte del Gobierno central como del catalán, para encontrar una salida. Dejó claro, eso sí, la necesidad de que los partidos constitucionalistas cierren filas en defensa de la legalidad, pero pidió la apertura de «cauces de diálogo» que permitan superar el bloqueo.

Desde Podemos, Emilio León reprochó al Gobierno de Mariano Rajoy la intervención policial del pasado domingo y le acusó de jugar con intereses electoralistas, buscando «un puñado de votos» fuera de Cataluña. Apostó por no judicializar el debate y explorar una solución política que pase por un referéndum pactado.

Una hipótesis, la de una consulta en el marco de una reforma de la Constitución, que no desdeñó el portavoz de IU, Gaspar Llamazares, para quien aplicar el artículo 155 y suspender la autonomía catalana sería un grave error. «No hay que hacer del problema territorial un problema de orden público», dijo.

En el espectro de la derecha hubo un respaldo muy amplio al Gobierno de Rajoy. Obvio en el caso del PP, cuyo secretario general, Luis Venta, acusó a «golpistas y separatistas» de propiciar un escenario de radicalidad en el que «unos pocos decidan por una mayoría de españoles». Cristina Coto, de Foro, dio apoyo al Gobierno, «pero real, no con la boca pequeña, como el PSOE». Y el portavoz de Ciudadanos, Nicanor García, instó al Gobierno a contemplar todas las medidas posibles, incluido el ya citado artículo 155, para «frenar este disparate». Unas elecciones catalanas para tener un interlocutor válido son, dijo, imprescindibles.

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