Mercedes Fernández se refuerza al frente del PP con Marín como sustituto de De Lorenzo

Mercedes Fernández se refuerza al frente del PP con Marín como sustituto de De Lorenzo
Mercedes Fernández felicita a Mariano Marín en el congreso local de 2015, tras su elección como presidente del partido en Gijón. / DANIEL MORA

Rajoy comunicó a comienzos de semana al exalcalde de Oviedo su relevo y elige al presidente del PP gijonés como nuevo delegado de Gobierno

DANIEL FERNÁNDEZ GIJÓN.

Mariano Rajoy ha elegido a uno de los hombres de confianza de la presidenta del PP asturiano, Mercedes Fernández, como nuevo delegado de Gobierno. El Consejo de Ministros aprobó en su reunión de ayer el nombramiento de Mariano Marín (Gijón, 28 de mayo de 1962), su nombramiento como sustituto de Gabino de Lorenzo en el cargo, que presentó su dimisión a última hora de la noche del jueves. Con esta designación, la líder de los populares asturianos ve reforzada su posición al frente del partido, ya que no solo ve a uno de sus más estrechos colaborados colocado al frente de la máxima institución gubernamental en la región, sino que, de paso, uno de sus principales rivales, como es el caso de Gabino de Lorenzo, se queda fuera de juego.

Aunque la versión oficial del PP de que la renuncia de Gabino de Lorenzo les cogió por «sorpresa», lo cierto es que «al más alto nivel» el relevo del delegado de Gobierno estaba decidido. Era un secreto a voces que la relación entre Mercedes Fernández y el exdelegado de Gobierno era gélida. Un distanciamiento que fue a más desde 2012, cuando la presidenta popular tomó las riendas de un partido descompuesto por la irrupción de Foro. Con Mariano Rajoy recién instalado en la Moncloa -tras ganar las elecciones de noviembre de 2011-, designa a Gabino de Lorenzo, entonces alcalde de Oviedo como delegado de Gobierno, pese a los intentos de la dirección regional del partido de desactivar esa opción. Mercedes Fernández quería en la Delegación de Gobierno a una persona con la que la relación fuera constante, fluida y en plena sintonía.

«No arrimaba el hombro»

Perdió aquella batalla. Quedaban muchas más. Sobre todo cuando el PP asturiano comenzó a traslada a Génova su malestar por la gestión de Gabino de Lorenzo en la Delegación de Gobierno. Entendían los populares, como ayer reconoció un dirigente, que el exalcalde de Oviedo no favorecía la puesta en valor de las inversiones del Ejecutivo central en la región. O lo que es lo mismo, que la acción del Gobierno de Rajoy la labor del grupo parlamentario regional y del partido quedaban diluidas porque, como afirmaba ayer este mismo dirigente, «no arrimaba suficientemente el hombro».

La relación del exregidor de Oviedo era distante con la dirección nacional y regional

A estas quejas fueron sumándose los problemas judiciales que a algunos de sus antaño hombres de confianza les fueron surgiendo. Es el caso de Alberto Mortera, exedil de Urbanismo en el Ayuntamiento de Oviedo y exjefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno, para el que la Fiscalía pide siete años de inhabilitación por un delito de prevaricación continuada durante su etapa en el equipo de gobierno municipal ovetense que presidía De Lorenzo. Otro caso es el de Agustín Caunedo, el hombre al que dio el testigo de la Alcaldía de Oviedo cuando dimitió en 2012 para hacerse cargo de la Delegación de Gobierno. Su 'heredero' está investigado en una de las piezas del 'caso Pokémon', una situación judicial que, salvo que cambie, le cierra la puerta a encabezar la lista del PP a las elecciones locales del próximo año.

La situación judicial de sus principales colaboradores y las sentencias contrarias a algunas de las decisiones tomadas por De Lorenzo en su etapa de alcalde -como el convenio de Villa Magdalena- fueron contaminando su imagen, pese a que, como él mismo recordó en varias ocasiones, «nunca he estado imputado» en ninguna causa.

«Solo atendía a Rajoy»

Sin embargo, a la calle Génova, donde está la sede nacional del PP, y a La Moncloa iban llegando cada vez más quejas sobre la labor de De Lorenzo en la Delegación. Si la relación con la dirección regional del partido era ya distante -ya no acudía a los actos del partido-, a partir de entonces fue casi inexistente. Como también con la nacional, que intentó reconducir la situación en varias ocasiones. Sin embargo, fuentes del partido afirmaron ayer a EL COMERCIO que Gabino de Lorenzo no cogía el teléfono a ningún dirigente del partido. «Solo atendía las llamadas de Mariano Rajoy», aseguraron. Dicen, incluso, que en algunas de esas conversaciones para tratar de reconducir la situación, Gabino de Lorenzo se comprometió ante el presidente del Gobierno a retirarse cuando cumpliera 75 años, aunque Rajoy le pidió que agotara la legislatura.

Sin embargo, los acontencimientos se precipitaron esta semana. La situación De Lorenzo-dirección regional era ya insostenible e irreconducible. Rajoy habla con varios de sus más estrechos colaboradores. A comienzos de la pasada semana, toma la decisión, tras comprobar que apenas tiene apoyos Gabino de Lorenzo en el PP asturiano. El relevo lo decide, según apuntan fuentes de Génova, después de hablar con Mercedes Fernández. Cabe recordar que la presidenta regional de los populares, así como el secretario regional, Luis Venta, participaron el lunes en Madrid en el Comité Ejecutivo Nacional, y se quedaron la capital hasta la tarde del martes.

Según apuntan fuentes del PP nacional, fue el propio Mariano Rajoy quien comunicó a Gabino de Lorenzo que sería relevado en el Consejo de Gobierno de ayer. Lo hizo, según apuntan estas mismas fuentes, el miércoles. Sin embargo, el exalcalde de Oviedo se adelantó. El jueves envió una carta a La Moncloa, que hizo pública a última hora de la noche, en la que anunciaba que presentaba su dimisión. En esa carta, De Lorenzo hacía hincapié en que ya se encuentra en una «buena edad para la jubilación».

Cerrar una etapa

De Lorenzo insistió ayer en su edad como el motivo de la renuncia. Cree que su ciclo en la política asturiana -fue alcalde de Oviedo desde 1991 hasta 2012- queda cerrado ya, sin intención de regresar. Ni siquiera a lucha por la Alcaldía de la capital, como ayer se habló en algunos círculos del partido. Es más, afirmó también ayer que no tiene el menor interés en estar en el partido en Asturias y que no se retira para tensionar al PP.

Estas palabras suponen toda una declaración de intenciones. O lo que es lo mismo, Gabino de Lorenzo sale del terreno de juego de los populares asturianos, dejando así a los críticos con Mercedes Fernández y su dirección sin su principal referente. La presidenta del PP asturiano ganó, al final, la última batalla que le quedaba para reafirmar su liderazgo al frente del partido.

Ahora, y con Mariano Marín en Oviedo como delegado de Gobierno, la presidenta popular tendrá como principal misión la de buscar un candidato que encabece la lista del PP de Gijón para las próximas elecciones municipales, que se celebrarán en mayo de 2019.

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