«Los miembros de la comisión del Montepío fueron engañados por Villa y Postigo»

Juan José Pulgar, en su despacho en la sede del Montepío en Oviedo. / MARIO ROJAS

«No vamos a obligar a cesar a gente a la que en aquel momento se le ocultó información porque es culpabilizarles públicamente, que es lo que hizo CC OO»Juan José Pulgar Presidente del Montepío de la Minería

ANA MORIYÓN OVIEDO.

Juan José Pulgar, presidente del Montepío de la Minería desde junio de 2014, tras la dimisión de José Antonio Postigo, puede presumir de que durante este corto espacio de tiempo ha conseguido dar un giro a los resultados económicos de la institución hasta convertirlos, según sus propias palabras, en «extraordinarios». Sin embargo, lamenta, esto ha pasado desapercibido al verse la mutualidad envuelta de lleno en el 'caso Hulla'. Pulgar defiende que no puede responsabilizarse a la institución ni al sindicato SOMA de las irregularidades presuntamente cometidas por José Antonio Postigo y José Ángel Fernández Villa y, ante las continuas peticiones de dimisión a la actual cúpula de la organización, mantiene que los miembros de la comisión regional de la época que aún mantienen su cargo fueron «engañados» y son meras «víctimas» de los dos exdirigentes.

-No son tiempos fáciles para el Montepío, pese a los buenos resultados económicos...

-Los resultados son buenos, muy buenos si se comparan con los de los últimos años. Incluso mucho mejores que los del año pasado, que ya formaban parte de mi gestión y la de mi equipo. Con la carga financiera que tenemos, que pagamos casi un millón de euros al año entre amortizaciones e intereses, y los créditos hipotecarios, que suman quince millones, tener unos beneficios por encima de los 600.000 euros es extraordinario. Algo que nos permite ver el futuro con cierta esperanza desde el punto de vista de la gestión propia de la mutualidad. El problema es que eso está pasando desapercibido por los sucesos que, hoy por hoy, están en el foco mediático.

LAS CLAVESRESPONSABILIDAD CIVIL«En el caso de que el abogado del Estado vaya por esa línea habrá que ver también el papel de la administración»SUBVENCIÓN«Renunciar a los 3,3 millones sería como reconocer implícitamente que somos culpables»SOCIOS PROTECTORES«El SOMA de Villa no tiene nada que ver con el de Alperi. Y el Montepío tampoco es lo que fue»VILLA«En el Montepío todo funcionaba 'manu militari' según instrucciones de Sama»INTERESES ECONÓMICOS«Creo que quien pide la dimisión de la dirección busca liquidar el Montepío para luego malvenderlo»

-¿Hasta qué punto está el 'caso Hulla' manchando la imagen de esta institución?

-Nos afecta, no nos podemos engañar. Pero hubo un momento en el que nos afectó de una manera más notable, cuando en octubre de 2014 se descubrió el proceso de regularización de Villa y de Postigo. Eso nos dejó muy tocados a todos. Ahora, siendo una situación difícil de gestionar, ya estamos más preparados. De hecho, además de gestionar las empresas y la mutualidad, trabajamos en colaboración con la Fiscalía Anticorrupción para que todas estas cosas se aclaren y se resuelvan.

-El Montepío se persona como acusación particular, pero está por ver aún si puede ser considerado responsable civil.

-Personarse como acusación particular es compatible con la responsabilidad civil subsidiaria, y aún estamos pendientes de lo que resuelva la juez. El abogado del Estado, lógicamente, puede ir por esa línea, pero también tendrá que pensar la responsabilidad que tuvo la administración en cuanto a los controles que no se ejercieron. En cualquier caso, el Montepío tendría armas suficientes para defenderse. Veremos poco a poco cómo se van desarrollando los acontecimientos.

-¿Pero han valorado las consecuencias económicas que eso supondría?

-Nosotros no vamos a perder la oportunidad de defender nuestra posición, y los intereses del Montepío y de los mutualistas, por que haya determinadas iniciativas políticas y empresariales a las que parece que les hace mucha ilusión que el Montepío desaparezca. Esa teoría de que existe la posibilidad de que tengamos que devolver los 31 millones de la subvención es una hipótesis muy aventurada.

425.000 euros

-Lo que no es una hipótesis es que, en estos momentos, el Ministerio se niega a pagarles los 3,3 millones pendientes y les pide 425.000 euros más interés de demora.

-Cuando yo llegué aquí habían paralizado los 3,3 millones de euros pendientes de pago, y nos pedían 2,9 millones. Tomamos iniciativas de todo tipo para explicar cuál era nuestra situación y reconsideraron en gran parte las alegaciones hasta el punto de que ahora dicen que no nos van a dar los 3,3 millones y que les tenemos que devolver 425.000 euros. Hay un avance muy importante y vamos a seguir en esa línea.

-¿Creen que, pese a todo lo que ahora se sabe, Industria va a abonar al Montepío los 3,3 millones que no llegó a pagarles?

-Vamos a exigirlo. Lo uno no tiene nada que ver con lo otro. Veremos a ver ese expediente judicial en qué queda, pero nosotros no vamos a renunciar a 3,3 millones de euros. Renunciar sería como reconocer implícitamente que somos culpables de todo este asunto. Y el culpable no es el Montepío, fueron las personas que lo gestionaron. Igual que no fueron las organizaciones sindicales, sino las que las dirigían y tenían responsabilidades en este terreno.

-Comprendo el argumento. Pero entienda usted que, a la opinión pública, le chirría un poco que pidan 3,3 millones más cuando se está poniendo en duda la legalidad de la adjudicación de la subvención y el uso que se dio a los 27 millones que ya cobró el Montepío.

-Y habrá que ver quién es el responsable y qué personas tienen que hacer frente a estas irregularidades con su patrimonio.

-La mutua ya ha presentado una denuncia por delito societario a Postigo y a Villa.

-Somos coherentes. Reclamamos al Ministerio de Industria el pago de la subvención, pero también pedimos que se depuren responsabilidades sobre lo ocurrido con el dinero.

-Sin embargo, esta denuncia podría ampliar la investigación a todos los miembros de la comisión regional de aquella época, algunos aún en el cargo...

-Tenemos constancia y documentación de cómo se tomaron las decisiones en la comisión regional y de los engaños a los que se sometió a los miembros de la misma tanto en la adjudicación de la residencia de mayores, como en las operaciones de compraventa de los apartamentos en 2003. Tenemos un detalle de todos los engaños que se hicieron y entendemos que, una comisión que toma decisiones con avales técnicos que no eran fiables, no es responsable de nada. Sus miembros fueron engañados y son víctimas de Postigo y de Villa. Por eso sería totalmente injusto que se les obligue a dimitir, como se ha pedido en la asamblea del Montepío.

-Usted también pone la mano en el fuego por el asesor laboral, Rafael Virgós, pero es uno de los dieciséis investigados...

-Me consta que es otro de los engañados. Lo defendí en mi declaración y lo sigo defendiendo ahora. Se amañó una fórmula para adjudicar la obra a Alcedo de los Caballeros de la que él fue víctima.

Desde 2003

-Ha dicho que 2003 es una fecha clave para iniciar la investigación porque coincide con la entrada de Postigo como coordinador entre el Montepío y el SOMA. Pero, si era un enlace, ¿no cree que alguien le tendría que haber ayudado desde dentro?

-El Montepío funcionaba de una manera muy jerárquica. La comisión regional, sobre todo en lo que respecta al SOMA, que era mayoría, actuaba siguiendo las instrucciones del sindicato. Además, Postigo coordinó el sindicato con el Montepío desde finales de 2002, pero en junio de 2003 ya fue nombrado miembro nato de la comisión con el apoyo unánime de la asamblea. Ya era algo más que esa figura de coordinador inicial. Y es una evidencia que el declive del Montepío comenzó en aquella época. Ahora están aflorando muchas cosas.

-La asociación crítica que preside Alberto Rubio pide su dimisión y la del resto de la cúpula por ser, en parte, la misma de aquella época.

-No vamos a obligar a cesar a gente de la actual dirección que, es cierto, estaba en aquella época, porque es culpabilizarles públicamente. Algo que, de alguna manera, hizo CC OO obligando a la gente a dimitir. Eso no se puede hacer si uno no está totalmente seguro de que son responsables y nosotros sabemos que no lo eran, como tampoco lo son quienes siguen en la comisión.

-Lo que parece difícil es pensar que Villa y Postigo actuaban solos. ¿No teme que aparezcan más nombres dentro del sindicato y del Montepío?

-Quien conoce el Montepío de la época sabe que todo funcionaba 'manu militari' según las instrucciones que vinieran de Sama.

-Precisamente por eso ahora la asociación crítica dice que hay que apartar a los sindicatos de la gestión del Montepío.

-El SOMA de Villa no tiene nada que ver con el SOMA de Alperi. Y el Montepío de ahora no tiene nada que ver con el anterior. Hay que hacer esa primera diferencia y tener en cuenta la voluntad que ambas organizaciones estamos poniendo para depurar responsabilidades. ¿Cuántas organizaciones políticas o sindicales han cuestionado a sus dirigentes y los tienen denunciados por vía judicial? Solo el SOMA y nosotros.

Reforma de Estatutos

-También demandan que las decisiones se tomen de forma asamblearia. Un mutualista, un voto.

-No somos una asociación de vecinos y tenemos muy claro que el Montepío requiere de unos controles. Tenemos un patrimonio de 70 millones de euros y dos planes de pensiones que suman casi 30 millones. ¿Cree que eso se puede dejar en manos de la decisión de una asamblea a la que van 120 personas? Hay que buscar una fórmula para reforzar el control y sigue siendo necesaria la presencia de los socios protectores, los sindicatos, para que no se tomen decisiones en contra de los intereses de la mutualidad.

-¿A qué cree que obedece entonces este interés por apartar a las centrales por parte de los críticos?

-Hay una tentativa, que no es nueva, de que el Montepío desaparezca. Hay que tener en cuenta que tiene empresas muy apetitosas que son auténticas joyas de la corona. La residencia de mayores y el balneario de Ledesma, gestionadas con criterios puramente empresariales, pueden dar perfectamente dos millones de euros limpios al año.

-¿Insinúa que hay intereses ocultos?

-Hay varias iniciativas que responden a intereses empresariales para que desaparezca el Montepío. Por lo que, cuando alguien pide la dimisión en bloque de la comisión regional, sabiendo que los estatutos dicen que si así sucediera la institución pasaría a una fase de liquidación, tengo que pensar que forma parte de una estrategia para acabar con el Montepío y luego malvenderlo. Solo así lo entiendo todo.

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