Podemos cierra la puerta a un acuerdo amplio de la izquierda en Asturias

Emilio León, en la Feria de Muestras, con Mario Suárez del Fueyo a su lado. / JORGE PETEIRO
Emilio León, en la Feria de Muestras, con Mario Suárez del Fueyo a su lado. / JORGE PETEIRO

Ve escaso margen para pactar con el PSOE incluso después de las primarias y prefiere explorar una alternativa con otros actores, entre ellos IU

ANDRÉS SUÁREZ GIJÓN.

O mucho cambian las cosas o la segunda mitad de la legislatura en Asturias será un calco de la primera. A saber, mucho ruido, mucha discrepancia, pero pocos consensos. Sigue sin haber mimbres para un acuerdo de la izquierda que convierta en realidad práctica la suma de los 28 escaños que en la Junta General tienen el PSOE, IU y Podemos. El portavoz de estos últimos, Emilio León, señaló directamente a los socialistas y casi dio por sentado que ni siquiera tras las primarias de septiembre de las que saldrá su nuevo secretario general se darán las condiciones -un giro radical de sus políticas y planteamientos- necesarias para pactar con ellos. Podemos prioriza la construcción de una alternativa propia al PSOE que sume a otros actores, entre los que podría estar Izquierda Unida.

«El futuro no pasa por repetir las políticas de la Federación Socialista Asturiana», apuntó León momentos antes de comenzar una visita a la Feria de Muestras de Gijón. La relación de Podemos con el PSOE es como la del agua y el aceite. El portavoz de la organización morada marcó distancias tanto con la actual dirección de la formación y por tanto con el Gobierno regional, cuya política de «autobombo y proyectos recalentados» afeó, como con los potenciales relevos de Javier Fernández al frente de la secretaría general después de las primarias, Adrián Barbón y José María Pérez.

El mensaje de León da a entender que Podemos no ve margen para un acuerdo a tres bandas en la Junta, ni siquiera con un nuevo líder a los mandos de la FSA. A Barbón, que cuenta con el respaldo del SOMA, le reprochó que no se haya pronunciado con claridad sobre el escándalo del Montepío de la Minería. A José María Pérez, que no haya hecho lo propio con el caso de El Musel. «Ningún gesto» de cambio, lamentó, casi seguro de que el PSOE que salga de las primarias y el posterior congreso tendrá más como objetivo «capitalizar el nuevo aliento» propiciado por la llegada de Pedro Sánchez a Ferraz que impulsar un verdadero giro en sus políticas.

El problema, para el portavoz de Podemos, es que el PSOE no tiene un conflicto únicamente de caras sino que va más allá, que es «estructural». Habló de un partido con una política económica basada en las «redes clientelares» y puso como ejemplo la reciente salida de Antonio Trevín de su escaño en el Congreso para fichar por Asturiana de Laminados (Asla). Una puerta giratoria en toda regla, reflexionó, de la que Barbón y Pérez no se habrían desmarcado. Algo que le induce a la duda.

Con unas elecciones ya en el horizonte, en la primavera de 2019, Podemos entiende que el futuro no pasa por insistir en las políticas del PSOE sino por construir una alternativa política para Asturias más amplia, «con actores diversos». Ahí situó los contactos abiertos con IU, que de momento han dado escasos resultados, para decepción de la coalición, que es la que más interés ha mostrado en acelerar las conversaciones y forzar un giro a la izquierda del PSOE.

Desde Podemos no se esconde que para el entendimiento con IU la figura de Gaspar Llamazares es un obstáculo. León no habló de vetos, pero su discurso estuvo trufado de alusiones críticas al portavoz de la coalición, a su apoyo al PSOE en el inicio de la legislatura o a su tibia reacción a la salida de Trevín de la política para saltar al mundo empresarial. Celebró incluso que en el seno de Izquierda Unida se abran paso las tesis contrarias a las de ejercer de «muleta o abrelatas» del PSOE, en un velado mensaje al principal referente de IU en el Principado.

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