Podemos e IU inician su acercamiento con una negociación sobre las listas de espera

Gaspar Llamazares. / H. ÁLVAREZ

La coalición insiste, no obstante, en que su objetivo es mucho más «ambicioso», mientras la formación morada sigue sin dar respuesta a la cita marcada para el lunes

ANA MORIYÓN OVIEDO.

Podemos e IU comienzan a escenificar ese nuevo clima de entendimiento que parece que ha surgido en los últimos días entre ambas formaciones de la izquierda. La coalición que dirige Ramón Argüelles ha aceptado el ofrecimiento de la formación morada para alcanzar un consenso en el seno de la comisión de investigación sobre las listas de espera, si bien recuerda que su objetivo de diálogo con la formación morada es mucho más ambicioso y no se circunscribe al ámbito sanitario.

La negociación sobre las listas de espera debe entenderse, a juicio de IU, como un primer paso para crear un «bloque político de izquierdas que ponga el BOPA a disposición de las necesidades de los asturianos», en palabras del secretario de convergencia de IU, Jaime Gareth. IU respondió ayer a la invitación de Podemos a través de una nueva carta en la que la coalición asume la necesidad de alcanzar acuerdos en relación a las listas de espera, pero recuerda que, para ello, también IU ha presentado una serie de propuestas sobre esta materia. Pide, por lo tanto, un toma y daca. Confía, de hecho, en que exista una «buena receptividad» por parte de los dirigentes de Podemos sobre sus propuestas, de manera que «conformen un núcleo de consenso al que podamos incorporar a otros grupos», plantea IU. «No debemos dejar de lado que el objetivo final no puede ser otro que conseguir cambios efectivos en las políticas públicas que mejoren la calidad de la asistencia sanitaria», recuerdan.

También el portavoz parlamentario, Gaspar Llamazares, reiteró su voluntad de llegar a acuerdos con el partido de los círculos en relación a las listas de espera y recordó que su formación ha presentado 35 enmiendas al texto propuesto por el diputado morado Andrés Vilanova. «Vamos a ir con una actitud abierta para llegar a acuerdos. Nosotros nunca nos hemos negado», apostilló el diputado, quien no parece olvidar que fue la formación morada la que hasta ahora se negaba a sentarse en la misma mesa de negociación que IU. Llamazares sí quiso matizar que las conversaciones que se inicien ahora tienen que perseguir mejorar el futuro del sistema sanitario y no tanto «pasar factura a anteriores responsables» de esta consejería.

Desde IU confían en ampliar el diálogo a tres ejes vertebradores -un plan de choque social, el incremento de la calidad democrática y la defensa de la llingua- y han ofrecido, incluso, sitio y fecha para el primer encuentro, el próximo lunes en la sede del partido. Una cita para la que Podemos aún no ha dado respuesta «por problemas de agenda», pero que, en todo caso, asegura que tendrá lugar durante la segunda quincena de julio.

Gaspar Llamazares no se mordió ayer la lengua y criticó la actitud «hipócrita» de Javier Fernández que, por un lado, ofrece diálogo a la izquierda y, por el otro, privatiza la empresa pública GTIC (Gabinete de Servicios Técnicos de Inspección de Cables), dependiente de la Fundación Barredo, «en contra de los compromisos adquiridos con lo público, con las comarcas mineras y con el Plan de Ciencia, Investigación e Innovación». El portavoz de IU cree, de hecho, que la iniciativa del Gobierno socialista de sacar a la venta esta empresa no es más que otro ejemplo de la escasa voluntad del PSOE de abrir una negociación con la izquierda, pero también de que está «asumiendo las críticas de la derecha con el sector público». Los diputados Gaspar Llamazares y Ovidio Zapico, que ofrecieron ayer una rueda de prensa para denunciar públicamente este asunto, explicaron que la firma podría ser «rentable» si no fuera porque la mayor parte de su volumen de trabajo es adquirido a través de una empresa intermediaria (Auxinosa) que, advirtió Zapico, es la que está «lastrando» el despegue de GTIC. Creen que ésta debería mantener su condición de empresa pública y reforzar su departamento comercial para no depender de esta compañía privada que, anotan, es además «la máxima interesada en participar en el proceso de compra». Desde IU apuntan incluso a las «dudas fundadas» manifestadas por algunos de los patronos de esta empresa -concretamente el Ayuntamiento de Mieres y la Universidad de Oviedo- en relación al proceso de venta de esta firma, con seis trabajadores y asentada en Mieres, que realiza una importante labor de innovación y de reindustrialización de las comarcas mineras. «La venta es totalmente incomprensible y apresurada», concluyeron.

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