IU quiere «perfil propio» y descarta acuerdos «artificiales» con Podemos

Alejandro Suárez, Ramón Argüelles y Gaspar Llamazares. / EFE
Alejandro Suárez, Ramón Argüelles y Gaspar Llamazares. / EFE

El coordinador regional promueve un documento que reafirma el proyecto autónomo de la coalición en Asturias y pone a prueba la tensa relación con la dirección federal

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

Izquierda Unida de Asturias somete en estos momentos a debate interno un documento auspiciado por el coordinador, Ramón Argüelles, que reivindica el «perfil propio» de la organización y, sin descartar los procesos de confluencia, rechaza «acuerdos artificiales» con otras fuerzas, caso de Podemos, que en lugar de dar resultados positivos «desmovilizan a una parte del electorado». Un texto que responde a la posición mayoritaria de las familias que conforman IU en el Principado y que pone a prueba la siempre difícil relación con la dirección federal, firme partidaria del entendimiento con el partido morado.

El documento está ahora en manos de las asambleas locales y será objeto de debate y aprobación en un cónclave regional previsto para mediados de marzo. El texto refleja el acuerdo alcanzado por los distintos sectores de IU, plasmado en una recomposición de la dirección para que todos tengan presencia en la misma, y que gira en torno a la idea de que la coalición comparezca a las elecciones de 2019 con sus siglas, su proyecto y su identidad intactas.

«Los asturianos tienen hambre de IU, de una fuerza que ocupe la centralidad del tablero de la izquierda», reza el texto. No se descartan las confluencias pero sí «acuerdos artificiales» como el de las últimas elecciones generales, que en Asturias no cumplió las expectativas. Izquierda Unida no asume que en un pacto con Podemos queden relegadas sus prioridades, caso de la supresión del impuesto de Sucesiones o la defensa del carbón. «Nuestra fuerza electoral e institucional y la visibilidad de nuestras propuestas debe ser la mayor posible», remacha el documento, que no obstante remarca con rotundidad que el enemigo «está en la derecha».

La apuesta política de IU de Asturias para las autonómicas y municipales de 2019 no coincide exactamente con la de la dirección federal de Alberto Garzón, lo que anticipa tiempos convulsos. El episodio de esta semana, con duros reproches del diputado regional Ovidio Zapico a la posición que Garzón y los suyos mantienen sobre el carbón y las centrales térmicas, es probablemente un avance de lo que está por venir. Porque aunque en teoría IU de Asturias tendrá cierta flexibilidad a la hora de preparar esa convocatoria electoral, es un hecho que la relación con Madrid es fría y que desde la capital no se ve con buenos ojos que la coalición actúe a su aire en la región.

IU de Asturias asume que para pensar en gobernar las instituciones tendrá que llegar a consensos con Podemos, pero, desde luego, no subordinándose al partido morado. Quiere hacer valer su «identidad política y programática» y sus «sólidos fundamentos ideológicos».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos