Rajoy delega en Sáenz de Santamaría la presidencia de la Generalitat

Rajoy delega en Sáenz de Santamaría la presidencia de la Generalitat

La vicepresidenta también dirigirá el CNI catalán y el centro de telecomunicaciones básico para el control del Govern

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOBarcelona

Soraya Sáenz de Santamaría será la pieza clave del Gobierno para el control de la Generalitat tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Mariano Rajoy, según el real decreto publicado esta madrugada en el BOE, delega en su mano derecha la presidencia de la Generalitat. Así lo apunta el punto 7 del real decreto que “designa a órganos y autoridades encargados de dar cumplimiento a las medidas dirigidas al Gobierno y a la Administración de la Generalitat de Cataluña.

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Además de ocupar las funciones de Carles Pugidemont y las de Oriol Junqueras (que le correspondían por vicepresidenta), el Gobierno pone bajo el control directo de Saénz de Santamaría el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI), el corazón tecnológico de la Generalitat y pieza clave para el control del aparato burocrático autonómico y evitar la puesta en marcha de una administración telemática paralela. Este centro, ubicado en L’Hospitalet, ya fue ocupado por la Guardia Civil el 1-O y ha sido registrado recientemente por los agentes de instituto armado en busca de comunicaciones de los Mossos el día del referéndum ilegal.

La vicepresidenta, de la que dependen los servicios secretos del Estado, también pasa a hacerse cargo del CESICAT, conocido como el CNI catalán y que el Ministerio del Interior sospecha que también ha jugado un papel clave en este proceso soberanista.

El Gobierno ha eludido incluir en los reales decretos de cese del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y del resto de consejeros catalanes la frase habitual en estos casos en la que se agradece a los destituidos los "servicios prestados".

Disolución del Parlament y elecciones el 21 de diciembre

El Gobierno aprobó ayer en su Consejo de Ministros extraordinario la destitución de Puigdemont, así como de todo el equipo del Govern, y decidió convocar elecciones para el 21 de diciembre. «Estamos viviendo una jornada triste en que la sinrazón se ha impuesto a la ley y ha derribado la democracia en Cataluña», aseguró Rajoy. «Son estas horas en que importan mucho la prudencia y la serenidad», señaló el político.

Se acordó plantear ante el Tribunal Constitucional la nulidad de lo aprobado ayer por el Parlamento de Cataluña, según el presidente del Gobierno. Según confirmó Rajoy, se procedió al cese del presidente y los consellers y el cede de delegados, así como al director general de la policía autonómica, entre otras decisiones.

El director general de los Mossos d’Esquadra, Pere Soler, se convirtió anoche en el primer alto cargo del Gobierno de Puigdemont en asumir su cese por parte del Ejecutivo central. En una carta remitida a los funcionarios hasta ahora a su cargo se despidió de ellos, al tiempo que criticó la intervención del 155. La salida ‘pacífica’ de Soler, sin duda, allanará el camino para que Ministerio del Interior controle de manera efectiva a los 17.000 agentes del cuerpo. Para ello, Juan Ignacio Zoido ha fulminado de madrugada al major Josep Lluís Trapero, imputado por sedición y número 2 del propio Soler.

«Son los pasos necesarios e imprencindibles para devolver la legitimidad democrátrica. Hoy en el parlamento catalán se han impuesto los partidarios de cuanto peor mejor. La independencia es desgarradora, triste y angustiosa. Es lo que sienten muchos catalanes que no son independentistas. Se trata de evitar más daños y de devolver cuanto antes la normalidad a la vida ciudadana», remarcó Rajoy. «No se trata de suspender el autogobierno, ni de intervenir, ni de recortarlo, sino de devolverlo a la normalidad lo antes posible, una normalidad que empieza por la ley. He disuelto el Parlamento de Cataluña y el próximo 21 de diciembre se celebrarán elecciones autónimcas», anunció.

«Las cosas se harán bien, con mesura y eficacia -trasladó Rajoy-; España es un país serio, es una gran nación y no estamos dispuestos de ninguna manera a que algunas personas pretendan liquidar nuestra Constitución, normas de convivencia y reglas de juego». La declaración de independencia votada en el Parlamento de Cataluña sirvió al Gobierno como «prueba inequívoca» de que procede la aplicación del 155. Así lo ha manifestado el jefe del Ejecutivo, que además ha advertido sobre lo que supone el hecho en sí de proclamar la secesión. «Hoy el Parlamento de Cataluña ha aprobado algo que no sólo va contra la ley, sino que es un acto delictivo», ha subrayado Rajoy.

Por ahora, el Gobierno recurrirá la declaración de independencia ante el Tribunal Constitucional, pero fuentes gubernamentales advierten de las «responsabilidades penales» que pueden derivarse de la votación en la Cámara catalana.

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