El PSOE exige a Rajoy que «ponga orden» en su Gobierno en materia catalana

El presidente mantiene su intención de intervenir la autonomía y convocar elecciones en Cataluña «cuando se puedan celebrar con normalidad»

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

No era esa la pregunta registrada por el PSOE para la sesión de control de este miércoles. Pero Margarita Robles ha aprovechado su turno de palabra para reclamar explicaciones a Mariano Rajoy sobre las “divergencias” entre la vicepresidenta y sus ministros en la crisis catalana. Después de que el Gobierno endureciera ayer su discurso y advirtiera de que la convocatoria de comicios por parte de Carles Puigdemont no bastará para frenar el artículo 155 de la Constitución, los socialistas exigen aclaraciones. “Si el señor Puigdemont acepta la legalidad, acepta el marco constitucional y en ese marco convoca elecciones autonómicas, no cabe ni política ni jurídicamente la aplicación del 155”, ha advertido la portavoz parlamentaria de los socialistas.

En esa tesis estaba el Gobierno la semana pasada. Y así interpretó el PSOE las declaraciones de Soraya Sáenz de Santamaría el lunes, cuando aceptó que las medidas acordadas para intervenir al autonomía se pueden aún “adaptar a las circunstancias” durante su tramitación en el Senado. La contundencia del Ejecutivo ayer, sin embargo, descolocó a los socialistas. Siendo así, Robles exige a Rajoy que “ponga orden” en su Gabinete.

El jefe del Ejecutivo ha eludido la controversia y ni tan siquiera ha concedido entrar a debatir sobre la reforma constitucional que defiende el PSOE. “Dice que va a apoyar la reforma de la Constitución, pero yo creo que nadie se ha enterado en esta Cámara de a qué reforma de la Constitución se refiere usted”, le ha espetado a la portavoz socialista. No ha quedado ahí el intercambio dialéctico. “A lo mejor si no leyera los datos que le dan sus colaboradores, respondería a las preguntas que le hace este grupo parlamentario”, le ha reprochado Robles a Rajoy. “Yo no sé qué tiene contra mis colaboradores, yo contra los suyos nada -ha respondido el presidente-; por eso le recomiendo que lea los datos que le dan sus colaboradores para evitar que haga intervenciones como la de hoy”.

Rajoy ha recordado, además, en su respuesta al presidente de Ciudadanos que el PSOE y el Gobierno han caminado hasta ahora de la mano y que ambos compartían la misma hoja de ruta tras la puesta en marcha del artículo 155. “En el restablecimiento de la legalidad está prevista una convocatoria de elecciones en un plazo máximo de seis meses, que a mí me gustaría, y al PSOE también, al menos antes, que se celebrasen a la mayor celeridad posible con todas las garantías”, ha sostenido.

Esos comicios marcarían el fin de la intervención de la autonomía, aunque el plazo podría revisarse. “Es una decisión excepcional, queremos que dure poco y por eso el final es la convocatoria de unas elecciones; no cuando yo quiera, sino cuando se puedan celebrar con normalidad”, ha especificado el presidente, que insiste en la necesidad de restablecer primero la legalidad.

Albert Rivera ha coincidido en el planteamiento. Especialmente porque ha dejado claro que no confía en un proceso electoral gestionado por la actual Generalitat. “Del señor Junqueras, que le he visto contando votos el 9 de noviembre sentado en una mesa, del señor Puigdemont y del comité de sedición no me fío -ha justificado-, y quiero que España como Estado garantice el resultado de esas elecciones para poder echar votando al comité de sedición”.

Albiol avisa que funcionarios rebeldes pueden perder trabajo

El presidente del PPC, Xavier García Albiol, ha advertido de que si hubiese funcionarios de la Generalitat que "entrasen en rebeldía" ante la aplicación del artículo 155 de la Constitución "podrían llegar a perder su trabajo".

En declaraciones a TV3, García Albiol se ha mostrado confiado en que "la inmensa mayoría" de trabajadores públicos de la Generalitat seguirán "haciendo su trabajo" sin oponer resistencia al 155 en caso de que el Senado apruebe este viernes las medidas previstas por el Gobierno del Estado.

Pero ha recordado que, si hay alguno "en situación de rebeldía" contra este control de la función pública por parte del Estado, existe un "sistema de sanciones" y "podría llegar a perder su trabajo, claro que sí", como "pasa en la administración pública y en cualquier negocio". "Si hay un trabajador que por cuestiones ideológicas dice que no sigue las instrucciones de su responsable, primero lo avisan, después vuelven a avisarlo, a la tercera vez también y, a la cuarta, pierde el puesto de trabajo", ha afirmado el presidente del PPC.

Fotos

Vídeos