La recaudación fiscal aumenta 118 millones de euros en Asturias y se acerca a niveles de 2008

Oficinas en Oviedo para la declaración de la renta. / Á. PIÑA
Oficinas en Oviedo para la declaración de la renta. / Á. PIÑA

La Agencia Tributaria explica la mejora en el aumento de la creación de empleo y el repunte del consumo, fruto de la recuperación económica

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

La mejora de la actividad económica, concretamente el buen comportamiento del mercado de trabajo y el tirón del consumo, se hace notar en los recursos de las administraciones públicas. Los ingresos que el Estado obtuvo en Asturias en los once primeros meses de 2017, último dato cerrado por la Agencia Tributaria, certifican un incremento de la recaudación de 118 millones de euros respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, hasta llegar a un total de 2.344 millones. Es uno de los mejores balances de la última década, un tiempo de violentas turbulencias económicas, y que se acerca ya a los registros de 2008, cuando comenzó a golpear con fuerza la crisis.

En aquel 2008, cuando todavía se debatía si lo que llegaba era una desaceleración o una crisis en toda regla, la recaudación del Estado en Asturias ascendió a 2.472 millones. El dato ya reflejaba una disminución en comparación con 2007, cuando la economía navegaba a toda vela y los ingresos superaron los 2.600 millones, pero seguía siendo bastante favorable. Sobre todo si se tiene en cuenta lo que vino después. Cuando la recesión golpeó con toda su virulencia hubo ejercicios en los que, a la altura de noviembre, los ingresos por impuestos en el Principado certificados por la Agencia Tributaria se quedaron por debajo de la frontera de los 2.000 millones. Así sucedió, por ejemplo, en el nefasto 2009.

La recaudación fiscal en Asturias sirve como indicador de la reactivación de la economía. Poco a poco, a medida que la actividad ha ido levantando cabeza, los ingresos han ido mejorando hasta situarse en esos 2.344 millones con que se ha cerrado noviembre, a la espera del dato definitivo del ejercicio. El crecimiento sobre 2016 es del 5,3%.

Sociedades, a la baja

La Agencia Tributaria explica este comportamiento favorable a partir de dos elementos. Por un lado, la evolución de la coyuntura económica y su traducción en «una mayor creación de empleo». Por otro, el repunte del gasto de las familias. La traducción de ambos fenómenos es un incremento destacado en Asturias de la recaudación por IRPF e IVA. Cifras en verde que sin embargo no tienen continuidad en el caso del impuesto de Sociedades, cuya aportación sufre un brusco descenso de casi el 18%, hasta quedarse en apenas 216 millones.

Es la buena evolución de la economía y el correspondiente incremento de los ingresos la explicación a la mejora de los recursos de la financiación autonómica de la que iban a disponer las comunidades en este 2018. Sin embargo, ese avance ha embarrancado después de que el Ministerio de Hacienda, con el argumento de que aún no tiene presupuestos para este año, haya 'congelado' esa aportación adicional de la que iban a beneficiarse las regiones. En el caso de Asturias, la retención asciende a 116 millones de euros. El Principado está preocupado por el impacto de la medida, dada además su situación de prórroga, y aunque garantiza que no habrá recortes en la prestación de los servicios públicos, sí teme por el retraso que puedan sufrir algunos proyectos de inversión en la medida en que no hay garantías de que ese dinero extra vaya a llegar y, en caso de hacerlo, en qué plazos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos