El reparto de delegados apuntala la mayoría de Barbón para el congreso

Adrián Barbón y Adriana Lastra se saludan, ayer, en la sede de UGT en Gijón. / PALOMA UCHA

Los cálculos sitúan al secretario general electo unos dos puntos por encima del 60,5% que logró en las primarias

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

Los socialistas asturianos miran ya con un punto de impaciencia al congreso regional que se celebrará entre el próximo día 30 y el 1 de octubre y que servirá para proclamar a Adrián Barbón como nuevo secretario general de la federación. El partido lleva prácticamente un año en fase de convulsión, primero con la salida de Pedro Sánchez de la dirección federal, luego con unas tensas primarias que le devolvieron al poder y ahora con un proceso regional que ha encumbrado a Barbón, y este tiempo se está haciendo muy largo. Larguísimo. La ruta hacia ese cónclave ha quemado esta semana otra de las etapas, las asambleas locales que han discutido la gestión de la ejecutiva saliente y han elegido a los delegados que participarán en una cita llamada a dar un nuevo impulso al PSOE en el Principado. Todavía no hay datos oficiales pero ese reparto de delegados ha servido para apuntalar la mayoría que el alcalde de Laviana cosechó en las primarias, haciendo crecer sus apoyos unos dos puntos por encima del 60,5% obtenido el pasado domingo en las urnas.

«Está siendo interminable», confesaba ayer un veterano militante y cargo socialista al opinar sobre este periodo congresual en referencia a lo ya experimentado en el ámbito federal y a lo que ahora se vive en el plano asturiano. «Y lo que queda», ironizaba aludiendo al hecho de que, una vez finiquitado el proceso autonómico, comenzarán los cónclaves municipales. Y ahí, a buen seguro, también habrá batalla, a la luz de lo vivido estos días en las asambleas en que las agrupaciones han discutido sobre la labor de la ejecutiva saliente de Javier Fernández.

El reparto de delegados que también se ha cerrado en esas asambleas, a partir de un acuerdo general entre las candidaturas de Barbón y José María Pérez para distribuir esos puestos atendiendo al resultado de las primarias, ha servido para apuntalar la mayoría obtenida en las urnas por el político lavianés. Por distintas razones. Algunas curiosas, como lo sucedido en Mieres, donde el diálogo se rompió, los afines a Barbón presentaron su lista -y se llevaron todos los delegados- porque los partidarios de Pérez renunciaron a lanzar la suya. En otros municipios, el reparto de los restos, de los últimos puestos en liza, favoreció a la opción mayoritaria.

Una mayoría más amplia

A la espera de conocer el dato oficial, con algunas agrupaciones celebrando ayer sus reuniones, los cálculos apuntan a que Barbón afrontaría el congreso con un respaldo unos dos puntos superior al 60,5% logrado en las primarias. Mientras, Pérez experimentaría un mínimo retroceso. Todo ello, desde luego, condicionado a la forma en que se desarrolle el cónclave, a la posibilidad de que puedan alcanzarse acuerdos de algún tipo y a los imponderables propios de este tipo de acontecimientos políticos.

Es previsible, a partir de este análisis, que Adrián Barbón y la ejecutiva que conforme, con Gimena Llamedo como secretaria de Organización y número dos, como anticipó este periódico, cosechen en el congreso un respaldo más amplio que el logrado en las primarias.

Habrá que ver, eso sí, cómo evolucionan los acontecimientos en esta semana que resta hasta el congreso autonómico, teniendo en cuenta la intensidad del debate en los últimos días en las asambleas de las agrupaciones locales. Hay todavía temas susceptibles de generar polémica, sobre todo la composición de la nueva ejecutiva y el reparto de puestos en los distintos órganos del partido, termómetro del grado de pluralidad e integración en el PSOE que a buen seguro generará posiciones encontradas.

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