IU retoma la propuesta de circunscripción única para reactivar la reforma electoral

Una de las reuniones de la ponencia que en la Junta General aborda la reforma de la ley electoral. / PABLO LORENZANA
Una de las reuniones de la ponencia que en la Junta General aborda la reforma de la ley electoral. / PABLO LORENZANA

La coalición quiere aprovechar el cambio de liderazgo en el PSOE para que el nuevo secretario general dé un impulso a un proyecto atascado

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

Izquierda Unida quiere aprovechar el inicio del curso político para relanzar una de las grandes reformas pendientes, la de la ley electoral asturiana, ahora guardada en un cajón después de años de tortuosa y poco fructífera negociación. Y pretende hacerlo volviendo al espíritu original de la misma, a la propuesta de circunscripción única que elimine las tres que existen en la actualidad -centro, oriente y occidente- y que fue desechada en su momento por el rechazo que provocaba en algunos grupos, en un intento por buscar un punto intermedio que facilitase la aprobación de un nuevo sistema. Visto que ha sido imposible, la coalición aguarda ahora al cambio en la dirección del PSOE, partido en el gobierno y por tanto pieza clave en cualquier negociación, para tratar de convencer al nuevo secretario general de que este es el camino a seguir.

La reforma electoral es una reivindicación histórica de IU que, por distintas razones, nunca llegó a cuajar. En los tiempos en que la Junta General era cosa de tres -PSOE, PP y la propia coalición- las dos fuerzas mayoritarias siempre se mostraron radicalmente contrarias a abrir ese melón. Izquierda Unida clamó en el desierto contra la «injusticia» de un modelo, el de las tres circunscripciones, que le dificultaba enormemente conseguir representación en las alas, donde socialistas y populares se repartían sin problemas los escaños.

La cosa cambió con la fragmentación política y parlamentaria y las cada vez mayores dificultades del PSOE para conseguir alianzas que le permitieran gobernar la región. La llegada al Parlamento de UPyD revitalizó la propuesta de reforma electoral y en aquella legislatura se llegó a tener sobre la mesa un documento suscrito a tres bandas -la formación magenta, los socialistas e IU- con una mayoría parlamentaria para su aprobación. Aquella intentona se frustró al alegar el Ejecutivo que los 23 escaños con que se contaba, aunque numéricamente suficientes, se quedaban políticamente cortos para sacar adelante una normativa de tanto calado. El argumento fue que hacía falta una mayoría reforzada. Más allá de debates lingüísticos, es un hecho de todos conocido en la Junta General que el entusiasmo del PSOE con la aprobación de un nuevo régimen electoral es escaso o nulo, teniendo en cuenta que el cambio podría mermar sus resultados en las urnas.

Esa misma situación de tira y afloja y de bloqueo se ha repetido en la presente legislatura, que comenzó tomando como base el fallido documento anterior. Pero todo han sido obstáculos. Primero se cayeron planteamientos como la celebración de primarias obligatorias para elegir candidatos a la Presidencia del Principado o el voto anticipado. Después, los ejes de la reforma también flaquearon, aquejados de reproches jurídicos varios. El principal, que las fórmulas aplicadas para conseguir una mayor proporcionalidad en el voto manteniendo las tres circunscripciones actuales acababa generando un sistema enrevesado de casi imposible aplicación práctica. Así que el documento acabó metiéndose en un cajón, en espera del devenir de las conversaciones abiertas en el ámbito nacional, en el Congreso, con vistas a revisar la ley electoral estatal y las consecuencias que ello pudiera generar sobre las normativas autonómicas.

Volver al principio

El caso es que IU cree que la fórmula de las tres circunscripciones carece de sentido en los tiempos actuales, en una comunidad uniprovincial como Asturias, y da por hecho que las alternativas para conseguir una mayor proporcionalidad del voto manteniendo esa reparto territorial son inaplicables. Así que volverá a su planteamiento original: la circunscripción única.

Y recuperará esa tesis en un momento político sensible, una vez que en septiembre el PSOE elija nuevo secretario general entre Adrián Barbón y José María Pérez y finalice la larga etapa de Javier Fernández al frente del partido. El todavía líder de la FSA y presidente del Principado y su entorno político nunca han visto con buenos ojos la reforma electoral y si han transigido con la negociación ha sido por la necesidad de buscar apoyos sobre los que sostener el Gobierno. La coalición confía en que un relevo al frente del PSOE facilite un cambio de enfoque sobre este tema y permita poner fin al actual bloqueo.

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