El Comercio

Premios Princesa

Los Reyes, con los premiados

Don Felipe y doña Letizia, con los galardonados este año . / Román
  • El Hotel de la Reconquista es un año más el epicentro en la mañana de la jornada de la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2016

  • Don Felipe y doña Letizia recibieron ovaciones al entrar y salir del Auditorio ayer y ellos mismos despidieron a la orquesta con un cariñoso aplauso

Los Reyes han mostrado hoy su reconocimiento a personas y entidades que contribuyen desde Asturias al progreso de España al recibir en audiencia tanto a los galardonados con las Medallas de Oro y Plata del Principado como a los Premios Fin de Carrera de la Universidad de Oviedo.

Con algunas ausencias entre los estudiantes convocados, entre ellos dos o tres que han declinado la invitación disconformes con la actual política educativa, cerca de 50 universitarios con brillantes expedientes académicos han acudido al Hotel Reconquista para saludar a don Felipe y a doña Letizia, a quienes han expuesto sus proyectos e inquietudes tras posar junto a ellos para los medios gráficos.

Previamente, los Reyes habían abierto la agenda de su segunda jornada en Oviedo con una audiencia conjunta al periodista José Manuel Vaquero, galardonado con la Medalla de Oro del Principado, y a las seis personas y entidades distinguidas en la categoría de Plata.

Entre los condecorados con la Medalla de Plata figuran el veterano pintor Alejandro Mieres; el presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago Astur-Galaico del Interior, Laureano Víctor García Díez; y la Asociación de Ayuda a Personas con Parálisis Cerebral (Aspace-Asturias).

También han conversado con los Reyes durante esta audiencia representantes de otras tres instituciones reconocidas con la Medalla del Principado en su categoría de Plata: La Fundación Banco Sabadell, que asumió en 2013 las actividades de la ya desaparecida Fundación Banco Herrero, y las cooperativas El Orrio y Campoastur.

El Orrio presta sus servicios a personas mayores, dependientes y con diversas discapacidades y enfermedades mentales, así como a mujeres rurales a través del programa "Más que un respiro", mientras que Campoastur dispone de una red de 18 delegaciones locales, cuatro fábricas para ganadería y seis gasolineras con las que contribuye al desarrollo del sector primario asturiano.

Notas de una poderosa parada musical

Con la primera nota el tiempo se detuvo. Realmente la poderosa última sinfonía de Beethoven, la Novena, la obra monumental que está considerada patrimonio de la historia de la música, paralizó el Auditorio Príncipe. Donde segundos antes sonaban aplausos con el público en pie para saludar a los Reyes, que presidieron anoche esta parada musical ante la poderosa obra del compositor sordo, repentinamente se hizo el silencio absoluto. Se apagaron los flashes, los móviles, casi los alientos. Beethoven estaba en el escenario y no cabían más gestos que los de la Orquesta Sinfónica del Principado (OSPA) y el Coro de la Fundación Princesa de Asturias interpretando su música. Los hubo, pero fueron previos.

Los Reyes, con los premiados

Se vieron en las interminables colas bordeando el auditorio, donde tomaron posiciones al afamado oftalmólogo Luis Fernández-Vega y, entre otros, el médico, político y patrono de honor de la Fundación, Adolfo Barthe Aza, tratando de conversar entre gaitas y algunas protestas (por el patrocinio de Liberbank del concierto) de fondo.

La inmensa mayoría de los invitados fueron madrugadores, como el concejal de Gijón Fernando Couto, que tuvo tiempo y mucho que departir en el vestículo del espacio que acogía el concierto. Como la historiadora Mary Beard, Premio Princesa de Ciencias Sociales, que no quiso perderse esta cita y llegó de los primeros. También el director general de EL COMERCIO, Julio Maese, el presidente del Consejo de Administración, José María González y el director, Marcelino Gutiérrez. No estuvo, precisamente, entre los madrugadores el ex director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, que acudió rozando las primeras notas. Tal fue así que se encontró en el vestíbulo con la comitiva de recepción que esperaba a sus Majestades.

A las 19 y 25 minutos, cinco antes de la hora señalada, Felipe VI y doña Letizia descendían de su vehículo oficial. Él de traje oscuro y corbata gris, ella, de negro, fiel al color que suele vestir en este prólogo de la ceremonia de los Premios que se entregan hoy. Ambos se fundieron en un simbólico apretón de manos con el presidente asturiano, Javier Fernández, que parecía llevar el peso de un ánimo especial, el de quien preside la gestora del PSOE, el partido que pudiera facilitar la formación de un gobierno nacional. Al paso de los Reyes salieron también la directora de la Fundación, Teresa Sanjurjo; su presidente, Matías Rodríguez Inciarte; el presidente de la Junta, Pedro Sanjurjo; y el delegado del Gobierno en Asturias, Gabino de Lorenzo, así como el alcalde de Oviedo, Wenceslao López.

También formaron parte de la recepción, Graciano García, fundador de la institución y hoy director honorario; el secretario general, Adolfo Menéndez, y, entre otros, el consejero de Educación y Cultura, Genaro Alonso. Y mientras los saludos se sucedían a la entrada, dentro de la sala cerca de dos mil personas esperaban en sus asientos. También los músicos, preparados para recuperar la pieza que Beethoven estrenó en Viena en 1824 y que encarna el tránsito del clasicismo al románticismo musical. Ellos, los maestros, con el director Rossen Milanov batuta en mano y los solistas Sonja Gornik (soprano), Olesya Petrova (mezzosoprano), Daniel Kirch (tenor) y Alexey Dedov (bajo-barítono), se pusieron en pie cuando los Reyes hicieron su entrada en el palco presidencial.

Pero antes de que sonaran las primeras notas de esta obra que en su parte coral se inspira la 'Alegría' del poeta Schiller, y es mundialmente reconocida como un himno a la fraternidad, los músicos de la OSPA interpretaron el Himno de España. Hoy volverá a sonar en el Teatro Campoamor, como el de Asturias. Ayer fue la primera parada. Esta tarde será la definitiva de los 36 Premios Princesa de Asturias.