Hijo de actor y actriz, maestro de miles de cineastas

El director, en el rodaje de 'Casino' con De Niro y Stone./
El director, en el rodaje de 'Casino' con De Niro y Stone.

Recorrer la vida de Scorsese a través de sus películas es casi como repasar la historia americana de parte del siglo XX

PACHÉ MERAYO GIJÓN.

Su madre era una actriz que quería conquistar la gran pantalla, pero llevaba las lentejas al plato cosiendo ropa. Su padre tenía las mismas ambiciones, pero a la hora de comer buscaba pantalones para planchar. Ninguno de los dos llegó nunca a triunfar. Soñaban con ser ellos los que vivieran del cine y seguro que nunca imaginaron que su hijo se haría no solo maestro, sino también multimillonario haciendo películas. Lo de Martin Scorsese, el flamante nuevo Premio Princesa de Asturias de las Artes, siempre ha sido estar detrás de la cámara. La dirección y la escritura, incluso, la producción. Pero, quizá en honor a sus padres, se ha dejado ver en varias películas. Más de veinte. Muchas de las suyas, como 'Taxi driver', 'El rey de la comedia', After hours', 'El color del dinero', 'La edad de la inocencia, 'La invención de Hugo' o 'Gangs of New York'. Pero también ha hecho cameos en las de alguno de sus amigos. Siempre papeles con poca importancia, que han sido un pequeño homenaje a quien le trajo al mundo en el distrito de Queens, en la ciudad de Nueva York. Quizá por eso estudiar su obra es recorrer prácticamente la historia americana de parte del siglo XX. Su ciudad ha estado en casi todos sus planos. Planos que tuvieron en su juventud referencias ineludibles de 'Narciso negro', una cinta de 1947, dirigida por Powell y Pressburger, que, como ha confesado varias veces, dejó un poso importante en su manera de trabajar. Epopeyas, como 'Tierra de faraones' o 'El Cid' también tuvieron una presencia importante en sus comienzos. En realidad todo lo que leía y todo lo que veía en la gran pantalla alimentaba su capacidad de crear. El neorrealismo italiano, la 'nouvelle vague' francesa. Todo lo que le apasionó de joven. Entre sus directores favoritos, Ingmar Bergman, Michelangelo Antonioni y Federico Fellini. Ha contado varias veces que han sido sus influencias más notables.

No hay género que haya quedado fuera de sus manos. La comedia negra, la mirada realista, el género policíaco, el drama, la realidad histórica, hasta el musical. Ha contado vidas reales, como las de 'El lobo de Walt Street' o 'El aviador'. También la magnífica 'Casino', con una impresionante y bellísima Sharon Stone, cuenta una verdad biográfica, la de Nicholas Pileggi. De hecho con esa película, en la que Robert de Niro vuelve a ser su actor fetiche, adapta el libro que narra su tremenda existencia y con ella la de las mafias que controlaban el juego en Las Vegas. Pero sobre todo el cineasta neoyorquino ha contado vidas inventadas. Las que interpretan, por ejemplo, Ray Liotta y Robert De Niro en 'Uno de los nuestros', considerada una de las obras maestras de su filmografía y en la que narra el ascenso y caída de tres delincuentes, a lo largo y ancho de tres décadas. Aquella a la que dan vida Griffin Dunne y Rosanna Arquette, en 'After hours' (conocida en España también como 'Jo, qué noche') y que filma una divertida y reflexiva aventura urbana inquietante, fascinante y peligrosa, como un viaje al interior del ser humano en mitad de una sociedad que duerme.

Su primer gran éxito fue 'Taxi driver', que le deparó la Palma de Oro de Cannes y las primeras palmadas en la espalda de la industria. Esta ya mítica película, que le cambió la vida a él y a toda una generación, además de poner en primer plano a De Niro y a una jovencísima Jodie Foster, fue definida como un hito y considerada «cultural, histórica y estéticamente significativa» por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos y seleccionada para su preservación en el National Film Registry.

Ha tocado todos los géneros y estilos, desde el más academicista al más innovador Ha narrado vidas reales y vidas inventadas y ha profundizado en la sociedad italoamericana Drama, comedia, humor negro, musical, realidad, violencia y siempre maestría en la factura

Poco después, tras el fracaso del musical 'New York New York' -que pese a no dar nada en taquilla dejó para la historia una de las canciones más universales-, ve la luz otra de sus obras maestras, 'Toro Salvaje'. De nuevo De Niro, que se lleva su primer Oscar, esta vez en la piel del boxeador Jake La Motta. Son tantos los títulos que subrayar, aparte de los mencionados, que sería imposible hacerlo en una sola mirada. Pero no solo los largometrajes, también las cintas documentales, sobre todo aquellas que discurren por el mundo de la música, otra de sus grandes aficiones que, como el resto, supo convertir en una mirada cinematográfica que el mundo entero le sigue aplaudiendo.

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