William Kentridge, premio Princesa de las Artes

William Kentridge. / Salvador Salas

Testigo del apartheid y respetado en el mundo entero, tiene una cita en el Reina Sofía en octubre. Sus padres, abogados de profesión, defendieron al mismísimo Nelson Mandela

Paché Merayo
PACHÉ MERAYOGijón

Tras 16 años sin que la plástica tocara el palmarés, el jurado del Premio Princesa de Asturias de las Artes se rinde ante las del sudafricano William Kentridge (Johannesburgo,1955). Un hombre alimentado de teatro y mimo, reconocido mundialmente por sus collages, dibujos y grabados, pero también por haberse situado detrás de la cámara y filmar películas de animación.

Testigo del apartheid, presente en muchas de sus obras, no en vano sus padres fueron abogados especializados, precisamente, en sus víctimas, -llegaron a defender a Nelson Mandela-, Kentridge habla un lenguaje, que, pese a ser pictórico, es en realidad poético, una carga que utiliza para hacer crítica política y social. Propuesto por el ex director general de Bellas Artes, Benigno Pendás, y por Raquel García Guijarro, ambos máximos responsables del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, el creador sudafricano superó al resto de candidatos, 43 en total. Y lo hizo, según el jurado, que presidió José Lledó, por ser «uno de los artistas más completos e innovadores del panorama internacional».

Creador de un meticuloso y profundo universo, el nuevo Princesa de las Artes tiene en el dibujo su vehículo expresivo de emociones. Emociones con las que construye metáforas relacionadas con la historia y la realidad de su país y «desde las que plantea cuestiones esenciales de la condición humana», combinando temas en que predomina la investigación puramente poética y estética con los de contenido sociopolítico. Se trata, por tanto, advierte el jurado, «de un artista profundamente comprometido con la realidad». Y tan completo que también se manifiesta con la escultura, el videoarte, la instalación y la escenografía, tanto en teatro como en ópera.

En la última década ha recibido el reconocimiento de grandes museos como el Louvre y el Museo de Arte Moderno de Nueva York, con exposiciones celebradas en ellos sobre el conjunto de su obra, que representa la contribución más destacada del continente africano a la creación artística contemporánea con proyección mundial.

En octubre tiene una cita en España. El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le espera en octubre con las puertas abiertas de par en par, en la que está destinada a ser la gran cita del otoño.

William Kentridge, que también siguió una formación política, no solo teatral, se dio a conocer en el mundo tras su participación en Documenta X, la prestigiosa cita de Kassel (Alemania), en 1997, y también en grandes bienales de arte como la de Sao Paulo o Venecia. Desde entonces no solo su plástica, sino también su cine, sus películas de animación, han recorrido las salas de los centros de arte más prestigiosos del mundo.

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