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Beard exige a los diputados que no recorten presupuestos para enseñar latín

Mary Beard, en la Junta General del Principado. / PABLO LORENZANA.
  • «Ojalá el latín siga siendo una asignatura en este país» ha dicho la Premio Princesa de Asturias de las Ciencias Sociales en un encuentro celebrado en la Junta General del Principado

La historiadora británica Mary Beard ha exigido hoy a los diputados del Parlamento asturiano que no recorten los presupuestos públicos para la enseñanza del latín, una petición que, ha asegurado, le trasladaron ayer los alumnos del colegio ovetense con los que mantuvo un encuentro.

"Ojalá el latín siga siendo una asignatura en este país, así me lo trasladaron ayer los chavales, así que, por favor, ¡no recorten los presupuestos para el latín¡", ha señalado de forma enérgica la Premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2016 durante un coloquio celebrado en la sede del Parlamento asturiano.

Ante los representantes de los seis grupos parlamentarios que componen la Junta General del Principado, Beard ha disertado bajo el título de "Enseñanzas desde el pasado" sobre la vigencia de la antigua Roma en el mundo actual aunque, ha advertido, "no existen lecciones directas que aprender" del imperio romano.

"Cuando me preguntan qué tipo de político romano sería (Donald) Trump, la respuesta es que ninguno", ha señalado la autora de "SPQR" que, no obstante, sí ha reconocido que conceptos como el de la ciudadanía, la libertad o el de formar parte de una comunidad "civilizada" sí forman parte de la herencia de la antigua Roma.

En la primera megalópolis del mundo, a la que como tal sólo Londres tomó el relevo ya en el siglo XIX, nadie habría entendido el concepto de "inmigrante ilegal" ha apuntado antes de lamentar que la evolución política posterior que dio origen a los Estados-nación siga dificultando aún hoy asumir que la idea de ciudadanía es "siempre" incluyente.

"Los romanos no eran majos, sus conquistas eran brutales, pero aportaron la sensación de un mundo unido y conectado por primera vez en el que una calzada permitía llegar de España a Roma", ha apuntado tras subrayar que la base de ese imperio "no era agradable" y se sustentaba en una explotación "que hoy espantaría", pero que, pese a ello, el hecho de que se conserven piezas de arcilla romana iguales en España, Gran Bretaña o Argelia sigue siendo "conmovedor".

Roma, como capital de ese imperio, tenía asumido que era "una ciudad de extranjeros" cuya configuración ideológica pasaba porque "todos eran bienvenidos" y fue capaz de generar la idea de que se puede ser ciudadano de dos lugares a la vez, ha apuntado.

Ella misma ha asegurado sentirse así como británica y europea pese al Brexit y a que la UE no haya conseguidos superar su déficit democrático lo que ha dado lugar a que su país tomase una decisión "inadecuada" en lugar de apostar por una Europa de identidades múltiples, y a la vez unida.

"A mí no me gusta que Europa sea homogénea, no quiero encontrarme las mismas tiendas en Francia que en España", ha señalado Beard tras advertir de que la democracia, aún siendo "un bien innegociable", es una palabra "que se utiliza mal" si consiste simplemente en que los ciudadanos voten cada cierto periodo de tiempo.

A su juicio, y el Brexit es un ejemplo de ello ha subrayado, votar sin información "no tiene sentido alguno" al igual que sería escandaloso para la mentalidad occidental que la gente votase con patrullas de policía a su alrededor obligándoles a hacerlo.

Feminista militante y con la sonrisa que lleva luciendo desde que llegó a Oviedo el pasado lunes, Beard, que asegura tener "mucho que contar" a su vuelta a la Universidad de Cambridge de su estancia en una zona de España que no conocía, ha lamentado ante los diputados el papel secundario al que la historia ha postergado a las mujeres.

"Hay quien dice que fue su esposa, Cherie, la que sugirió a (Tony) Blair que invadiera Irak", ha bromeado la Catedrática de Clásicas, premiada tanto por su rigor académico como por su labor divulgadora sobre la antigüedad grecolatina. EFE

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