El Comercio
Premios Princesa
El hermano Antonio Blanco posa frente al cuadro de San Juan de Dios del Centro Marítimo de Gijón.
El hermano Antonio Blanco posa frente al cuadro de San Juan de Dios del Centro Marítimo de Gijón. / PURIFICACIÓN CITOULA

«Si volviese a nacer, sería hermano de San Juan de Dios»

  • Antonio Blanco Responsable de la Orden religiosa en Asturias

  • Parte del Princesa de la Concordia es para él y para el Marítimo de Gijón, desde donde ve cómo «la sociedad es solidaria solo con casos aislados»

Casi seis décadas dedicado a la Orden de San Juan de Dios y lejos de su Rozuelo (León) natal, el hermano Antonio Blanco aplaude ahora la concesión de un premio, el Princesa de la Concordia, término este último que, recuerda, «significa corazón con corazón».

¿Cuándo y por qué decide hacerse religioso de la Orden de San Juan de Dios?

Es complicado responder pero creo que para mí fue muy importante, no sé si lo más, salir del pueblo. Tenía entonces 14 años y fui al seminario de la Orden, en donde estudié el bachiller y pasé varios años de mi vida hasta que llegó el momento en el que debía decidir si hacerme hermano o no. Entré, y ahora llevo 58 años vinculado a San Juan de Dios. Lo que no sé es por qué, lo ves como algo que te satisface, que te llena y cubre todas tus necesidades espirituales, físicas y humanas. Si volviese a nacer, sería hermano de San Juan de Dios.

¿Cómo es su día a día en el Centro Sanatorio Marítimo de Gijón?

Cada uno tenemos adjudicada una parte de la actividad y yo lo que llevo es el servicio de atención espiritual y religiosa de los chicos, trabajadores y familias que quieran. Mi actividad diaria empieza una vez dejado un tiempo para la oración y celebrada la Eucaristía. Sobre las 10 horas bajo al despacho, pero en lo que nunca fallo es en hacerme el encontradizo con los usuarios y trabajadores. Mañana y tarde me paseo por el centro para estar atento a escuchar, porque a veces es difícil encontrar a alguien dispuesto a hacerlo y la gente lo agradece... Yo a veces me tengo que ausentar por problemas de salud y cuando vuelvo noto que me han echado de menos y creo que el motivo es estas charlas en las que hablamos de todo, desde simplemente cómo están o qué han hecho hasta qué les pasa o qué necesitan.

¿La sociedad entiende las necesidades y circunstacias de los usuarios del centro?

No sé decirte. Nosotros aquí intentamos crear un clima cálido para sentirnos todos agusto, como en casa. Lo que no se comprende, a veces, es el comportamiento de estos chicos, que de repente se puedan insultar o hasta pegarse como hace, en realidad, cualquier chiquillo. Esto es una de las cosas que a mí más me maravilla porque después de discutir, se buscan, se dan un abrazo para perdonarse y ahí no ha pasado nada. No hay rencor y mucho menos van sembrando su mal humor por las instalaciones y eso es algo que no percibo fuera de aquí.

¿Qué le aporta el Marítimo?

Un gran humanismo, mucha alegría y una vivencia religiosa profunda.

En pleno siglo XXI, el de la revolución en muchos aspectos, ¿la sociedad se mira más su propio ombligo obviando la misericordia?

Ha bajado mucho el número de religiosos... Hoy nadie se plantea que uno pueda ayudar a otras personas más allá del curar o enseñar. La solidaridad de ahora es para casos aislados, sino mira lo que está pasando con los emigrantes, que nuestra respuesta es 'pero con tanto paro ¿cómo vamos a hacer?'. Lo mismo pasó con el ébola, si nuestros hermanos hubieran muerto allí, aquí no se habría hablado de ellos, pero '¿si nos traen una epidemia?'. Hay que agradecer al Gobierno que accediera a repatriarlos.

En lugar de agradecer, en España costó muchas críticas y hasta renuncias a cargos.

Siempre tiene que haber un pagano. La sociedad tiene que hacerse más solidaria, empezando por el seno familiar. El nombre del premio lo expresa muy bien pues 'concordia' significa corazón con corazón.

¿Tienen que morir hermanos, en su caso, para que una Orden como la suya pueda ganar un premio? Parece que no basta solo con la labor que realizan...

Hay mucho desconocimiento generalizado y en muchos aspectos...