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«Todos los partidos deberían ser ecologistas»

Miguel Delibes de Castro, ayer en el Reconquista.
Miguel Delibes de Castro, ayer en el Reconquista. / Álex Piña
  • Miguel Delibes de Castro, biólogo: «Estamos en la dialéctica entre un sistema económico que no sabe desarrollarse sin crecer y un sistema ecológico que no admite más crecimiento»

Heredó de su padre un nombre que es historia de literatura española, pero también un amor absoluto por la naturaleza. Miguel Delibes de Castro (Valladolid, 1947) es biólogo, una eminencia sobre Doñana y el lince ibérico y divulgador convencido de que es posible un mundo más respetuoso con el medio ambiente. Ayer se estrenaba como jurado de los Premios Princesa de Asturias.

Trump deja el Acuerdo de París.

Tengo esperanza de que se pueda reconducir. Donald Trump se ve acechado por muchos frentes diferentes. El clima es un asunto suficientemente importante como para que todo el mundo trabaje en él y EE UU se va a dar cuenta, si no se ha dado cuenta ya, de que su papel como líder mundial se va a ver debilitado con medidas de este estilo. Es una malísima noticia, pero confío en que no llegue a llevarse a cabo.

No sé si Trump es el perfecto ejemplo de que el ser humano es autodestructivo.

Es ejemplo de algo que sí debe formar parte de nuestra naturaleza: una inteligencia muy grande para globalizarnos, para hacer el mundo pequeño, y al mismo tiempo un residuo de nuestra vida en la tribu que dice que en los malos tiempos preferimos encoger y quedarnos en casa. Ese choque lo estamos experimentando ahora, con los nacionalismos y los proteccionismos. Es decir 'me apoyo en mí mismo', 'yo me desarrollo yo solo', mientras la economía va por otro lado. Lo de Trump es parecido a lo de los nacionalismos en otros países europeos y la salida de la Unión Europea de Gran Bretaña. No tiene sentido cuando para gestionar el mundo globlalizado hay que incrementar la gobernanza global, dar más papel a las Naciones Unidas que, sin embargo, lo están perdiendo.

Los movimientos ecologistas se convierten en partidos políticos, pero siempre minoritarios. ¿Cómo aumentar su influencia?

Pienso que el ecologismo tiene que ser transversal, penetrar en todos los partidos. Los partidos ecologistas sirven para socios de gobierno, pero no estoy seguro de que sirvan para gobernar, hay que ser algo más que ecologista. Esto no tiene solución hasta que no sean ecologistas todos los partidos.

Pues usted dirá...

Pues si me pregunta hace unos años le hubiera dicho que lo estábamos haciendo. Pero después de la crisis, desde 2008, logros que creíamos definitivos se vienen un poco abajo. Las políticas conservacionistas se rebajan cuando lo más importante es el empleo, movilizar la economía, cuando se reclama más consumo para incentivar la economía, pero resulta que también es más consumo contra el medio ambiente. Es una dialéctica entre un sistema económico que no sabe mantenerse sin crecer y un sistema ecológico que no admite más crecimiento.

¿Y cómo se rompe esa dicotomía?

Yo no lo sé. Alguna vez le he dicho a sus colegas: 'Si lo supiera me presentaba a las elecciones'. Supongo que los economistas deben trabajar más en economías del decrecimiento, del no crecimiento, plantearse de otra manera las relaciones sociales, económicas. También he dicho: 'La crisis no viene tan mal si en vez de cambiar de coche cada tres años lo hacemos cada seis', pero entonces alguien me replica 'sí, pero las fábricas de coches cierran, los impuestos que se recaudan son menos y las becas bajan y a lo mejor tus hijos no pueden ir al extranjero a formarse'. Y eso yo ya no lo sé resolver.

En 2005 escribió 'La tierra herida, ¿qué mundo heredarán nuestros hijos?'. ¿Si tuviera que reescribirlo?

Muchos aspectos son parecidos. En 'La tierra herida' denunciábamos que EE UU no se había sumado al protocolo de Kioto, tampoco China, la India... En París todo eso cambió, mejoró, estamos más concienciados. En ese aspecto parece que vamos hacia mejor, pero, sin embargo, las emisiones de gases de efecto invernadero han crecido. Posiblemente el libro no sería muy distinto, pero habría que hablar más de esa gobernanza global, de mantenerse dentro de los acuerdos una vez que ha sido tan difícil llegar a ellos.

¿Conviene lanzar mensajes apocalípticos?

Si la imagen es tan apocalíptica que no tiene marcha atrás, probablemente sea desmotivador. Hay que lanzar la imagen de que estamos en una situación delicada, que no es para pasado mañana, pero sí para mis hijos, para mis nietos, y esa situación la tenemos que cambiar nosotros. Mientras no haya una catástrofe general, no llegaremos al punto de no retorno, así que tenemos que ser capaces de retornar.

¿Hace falta más investigación en esta materia?

Hace falta que se investigue en muchos aspectos. Es difícil discutir el cambio climático, pero hay que trabajar todavía más y mejor, y saber cómo van a responder las especies, pero abordar también los aspectos sociales y la economía del no crecimiento. El desafío en que nos movemos no es solo la investigación de las ciencias de la naturelaza y de la tierra, sino a todos los niveles.

Dejemos la ecología. Hablemos de su padre.

Le quería mucho la gente. Él se hacía querer. Y le siguen queriendo, que ya es bastante, porque lo normal sería que se vayan olvidando.

Nadie se ha olvidado de Delibes.

Sí, él tenía la sensación de que se estaban olvidando de él. Le cuento una anécdoda familiar: cuando íbamos por la calle y le querían parar, él nos decía 'no dejéis que me paren, porque entonces no camino', pero cuando era muy mayor, y nosotros le pedíamos a la gente que no le pararan, era él quien nos pedía lo contrario, decía que si le conocían que le saludaran. Es algo normal. Siempre decía: 'Nadie se acuerda de mí'.

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