«Esto solo pasa una vez en la vida»

Los Reyes descubrieron una placa conmemorativa. /
Los Reyes descubrieron una placa conmemorativa.

Los Reyes se dieron un baño de masas en Poreñu, donde tallaron madera y piedra, se interesaron por la sextaferia y se llevaron regalos

JESSICA M. PUGA

Era su día y Poreñu lo celebró a lo grande sacando a la calle sus costumbres y parte de su historia para compartirlas con unos visitantes de excepción, don Felipe y doña Letizia, que acudían a la pequeña localidad maliaya para presidir el acto de entrega del Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2017.

Los Reyes llegaron pocos minutos después de las once y media de la mañana cuando centenares de vecinos y visitantes lucían unas sonrisas que apenas les cabían en el rostro. «Me hace muchísima ilusión saber que vamos a tener aquí a los Reyes porque esto ye una aldea pequeñina», decía Julia Cardín, de la Asociación de Vecinos La Capilla, promotora de la candidatura. Junto a ella, las pequeñas Aroa Granda, Zoe Baños y Jimena Quesada quienes, desde Gijón, habían acudido al pueblo «para jugar con Leonor y Sofía, pero como ya sabemos que no están aquí aprovecharemos para ver a los Reyes».

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Don Felipe y doña Letizia iniciaron un recorrido que les llevó a conocer la localidad, sus vecinos y tradiciones. Charlaron primero con Belisario Martínez 'Peque', quien se aficionó a tallar madera cuando se jubiló del campo hace cuatro años. Bajo unas paneras y unos hórreos enseñó a los distinguidos visitantes tres miniarcas talladas por él mismo.

La visita continuó del lado de la gastronomía, el azabache y las manualidades al pasar por el Mercado de Artesanía de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Villaviciosa (Faavvi) y continuar por otro solidario. «Se llevaron cinco nueces de tres costuras para sus hijas y los Reyes eméritos porque, se dice, traen buena suerte», explicó Roberto Carneado, responsable del puesto de la Feria del Lino y las Nueces de Camoca. Se interesaron también don Felipe y doña Letizia por un estand que tenía tartas de higo y por el de azabache de las asociaciones vecinales de Argüero y Careñes-Villaverde. «No nos pusimos nada nerviosas porque son tan cercanos que lo hacen muy fácil», aseguraron Solita Solares y Blanca González. Cuando don Felipe llegó a la Asociación Raitana, compartió con su coordinadora, Isabel Ramos, su sorpresa porque hubiera muchas asociaciones trabajando unidas. «Le pareció interesante y bueno», explicó Ramos, quien también les habló de la labor de su asociación, la cual trabaja con personas con discapacidad. Les enseñaron varias manualidades hechas por ellos a sus Majestades aprovechando su visita e interés.

El trabajo colaborativo de los vecinos de Poreñu, el que les ha valido el Premio al Pueblo Ejemplar, se resume en la sextaferia, tema por el que se interesaron los Reyes. Él quiso saber desde cuándo los vecinos de la aldea unían esfuerzos para mejorar su pueblo y ella, qué habían hecho en los últimos años. «La carretera que nos lleva a la Villa, la traída del agua, el cementerio, la fuente El Pontón y la riega del palaciu», les respondieron Adrián Fernández, Jonatan Naredo e Iván Corripio. Cerca de ellos, los piloñeses Víctor Molina y María Dolores Bermúdez cuidaban de 'Cubana' y 'Pastora', un par de vacas que llevan 20 años desfilando en la Cabalgata de Reyes de Gijón. «Este enero será especial porque serán más reales que nunca», bromeaban.

Un día normal, en Poreñu apenas hay una treintena de vecinos. Ayer, en cambio, había miles de personas disfrutando de una fiesta amenizada con el sonido de la gaita y el tambor. «Esto solo pasa una vez en la vida, ¿cómo nos lo íbamos a perder?», decía José García, mientras seguía la comitiva que bajaba tras sus Majestades. Entre los asistentes, por ejemplo, estuvieron las monjas de Valdediós; la directora de El Gaitero, María Cardín; y el archivero de la Catedral de Oviedo e hijo predilecto de Villaviciosa, Agustín Hevia Ballina.

La hora que estuvieron paseando por Poreñu la aprovecharon para saludar al público, que no dudaba en hacerles fotos y hablar con ellos. Los Reyes, claro, les respondían: «Don Felipe me dijo que tuviera cuidado no me fuera a caer al agua porque estaba muy fría», contó, emocionado, Diego Cardín. Entre el público encontró la Reina a un bebé que no dudó en coger en brazos. Se llama Joel Gornall y es el hermano recién nacido de Liam, el niño al que lleva saludando cada octubre desde que le conoció con apenas un mes de vida en Teverga en 2013. «¡Qué patucas tiene!», dijo doña Letizia a los padres, Ryan Gornall y Ainhoa Aguirre. A ella después le preguntó qué tal había ido el parto y si tenía pensado ampliar la familia.

Un ternero llamado 'Poreñu'

No fue el único momento de espontaneidad de la Reina, quien propuso al presidente de la IGP Ternera Asturiana, Rubén Fernández, llamar 'Poreñu' al ternero que le enseñó en honor al pueblo. Dicho y hecho. Por algo nació un mes atrás, justo cuando Poreñu fue elegido por el jurado de la Fundación Princesa Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias. Animal bautizado. Y árbol plantado, pues la actividad organizada para los ilustres invitados incluía plantar un pomar antes de llegar al monolito en el que descubrieron una placa conmemorativa. La Comarca de la Sidra presumió además de su producto animándoles a visitar una pomarada y recoger manzana ahora que es época.

«Son muy simpáticos. Cuando los vi aparecer me puse un poco nervioso, pero en cuanto me empezaron a hablar me tranquilicé, la verdad», comentó el cantero Manuel Sánchez, quien lleva viviendo en Poreñu siete años. Don Felipe, incluso, cogió la maceta y el puntero y se puso a trabajar la piedra.

La visita real terminó en la capilla de Nuestra Señora del Pilar, fundada en 1619. Fue ahí donde los Reyes firmaron en el Libro de Honor del Ayuntamiento antes de dirigirse a la carpa en la que compartieron un almuerzo servido por el Capilé Catering con los vecinos de la localidad. Estos no quisieron que los Reyes se fueran sin llevarse un recuerdo especial de su visita a Poreñu. Le entregaron a doña Letizia un bolso obra de la firma Tilomar hecho a mano en Camoca e inspirado en la obra 'El matrimonio Arnolfini' de Jan Van Eyck. También un ramo de flores encargo de Flor de Pasión. En definitiva, un baño de masas y de asturianía para celebrar que Poreñu, al sexto intento, es Pueblo Ejemplar de Asturias.

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