Más fuegos, más deforestación y más inundaciones. La vida en la Tierra no será sencilla el próximo siglo si se cumplen las predicciones que un grupo de científicos de la Universidad de Bristol (Reino Unido) acaba de publicar en la revista 'Proceedings'. Bastará con que se produzca una subida superior a 2 grados centígrados en la temperatura global del planeta para que las consecuencias en el medio ambiente empiecen a notarse. Y la situación será crítica si el incremento supera los 3 grados, según el cálculo realizado a partir de varios modelos de cambio climático para los próximos 200 años.
Evitar ese ascenso en los próximos años no será fácil. Los científicos predicen que la temperatura global del planeta experimentará subidas «menores de 2 grados» aunque se detenga la emisión de más gases de efecto invernadero a la atmósfera. Las zonas más sensibles a la subida de los termómetros serán la Amazonia y las regiones árticas. La primera estará bajo la amenaza de la sequía, de los cambios en el clima por la pérdida de masa forestal y de los incendios. Se perderán bosques boreales y la tundra del Ártico estará en peligro.
El mayor riesgo de pérdida forestal se prevé en la zona más asiática del continente europeo, el este de China, Canadá, América central, además de en la Amazonia. En estas zonas un incremento de la temperatura de 2-3 grados ocasionará la pérdida del 30% de sus bosques y del 60% si el ascenso supera los tres grados. El norte de Canadá y Siberia serán más susceptibles de sufrir incendios.
Falta de agua dulce
En otras regiones será la sequía y la falta de agua dulce, los efectos más notables. La zona oeste del continente africano, el este de Estados Unidos, América central y países del sur de Europa como España deberán enfrentarse a periodos de sequía cada vez más intensos. En África tropical y el noroeste de América del Sur, aumentará significativamente el riesgo de inundaciones porque la escasez de árboles facilitará que el caudal de sus ríos se desborde.
A los investigadores de la Universidad de Bristol les preocupa también que el ascenso de más de tres grados provoque otras peligrosas reacciones. Una posibilidad es que los bosques, los sumideros naturales de carbono, liberen a la atmósfera el carbono que mantienen almacenado. Si se produce esta situación, se pondría en marcha un ciclo de retroalimentación positivo que aumentaría los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, favoreciendo el «efecto invernadero».
Los riesgos crecen
La investigación del equipo británico es una prueba más del peligro de no controlar el calentamiento global del planeta. «Mostramos que los riesgos se incrementan abruptamente y aumentan en grandes áreas de la Tierra. Nuestro estudio es un paso hacia adelante en el debate sobre los peligroso que puede ser el cambio climático», escribe Marko Scholze en 'Proceedings'.
El grupo de investigadores británicos pertenece al proyecto Quest, creado por el Consejo de Investigación Medioambiental para predecir los cambios que se están produciendo en nuestro entorno.