-Por su trayectoria en tantos lugares de España, como jugador y entrenador, ¿se considera un jornalero del fútbol?
-No. Soy un apasionado del fútbol. A mí no me cuesta nada hacer la maleta. No creo que haya futbolistas o entrenadores de Primera o de Segunda. Hay futbolistas y entrenadores. Hoy trabajamos aquí y nadie me puede decir que dentro de un año no voy a estar trabajando en este equipo en Primera División. ¿Jornalero?... es una palabra bonita, porque significa trabajador, pero esta profesión tiene más de cariño y amor. Es una profesión bendita.
-La vive con intensidad y muy metido en el grupo.
-Es mi carácter. Soy así para todo en la vida. Me considero muy vitalista. Trato de aprovechar el tiempo al máximo y disfrutarlo. A partir de ahí, el que quiera venir a mi lado, fenomenal.