Lunes, 28 de agosto de 2006
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VERANO

Verano
Un ejemplo de fraternidad
El concejo de Salas se convirtió en protagonista del Día de los Pueblos de Asturias, que un año más llenó Navelgas de unidad, amistad y concordia
Un ejemplo de fraternidad
EMOTIVO. Las autoridades aplauden tras descubrir el monolito en el que están inscritos los pueblos homenajeados. / D. F.
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Solidaridad, fraternidad y amistad. Hay un lugar en Asturias en el que estas palabras tienen más contenido que su propio significado. Es Navelgas, esa pequeña «aldea de Asterix y Obelix» -como en su día la definió uno de sus habitantes más universales, el pintor Manolo García Linares- que lleva 26 años defendiendo la unión de los pueblos como uno de los grandes patrimonios humanos.

Y donde se condensa toda esta filosofía es en uno de los festejos más entrañables y emotivos de todos cuantos se celebran en la región: el Día de los Pueblos de Asturias, una fiesta declarada de Interés Turístico, que nació en 1980 y en la que en cada edición se homenajea a un concejo asturiano. Ayer, fue Salas la que se hermanó con Navelgas.

Esa unión se selló con la Paloma de la Paz -una pieza diseñada por Linares- y que se ha convertido en el símbolo del diálogo, de la cooperación y de la concordia entre los pueblos para su desarrollo. «No sé si nos merecemos tal reconocimiento, pero por su simbolismo estamos eternamente agradecidos», aseguró el alcalde de Salas, José Manuel Menéndez, nada más recibir el galardón en representación de todos los vecinos de su municipio.

Y como el Día de los Pueblos de Asturias es sinónimo de solidaridad, ayer, las autoridades no dejaron pasar la oportunidad para reclamar «un mayor entendimiento intercultural». En especial, hubo palabras emotivas hacia los inmigrantes que, como dijo el alcalde de Tineo, Marcelino Marcos Líndez, «no dudan en jugarse la vida en la mar para, a bordo de frágiles embarcaciones, tratar de llegar a Europa».

El 'alma mater' de la fiesta, García Linares, pidió a las autoridades que sigan la filosofía con la que nació la fiesta y que no es otra que «facilitar a los pueblos que se conozcan». El pintor de Navelgas lamenta que en Asturias, «pese a ser una región pequeña y lamentablemente envejecida, no nos conocemos». Con ese «pesimismo optimista» que caracteriza a este artista, Linares reclamó también que los políticos «no metan la basura debajo de la alfombra ni que sean presa del optimismo estúpido. Lo que hay que hacer es dar vida a la vida, que por desgracia en muchos pueblos se apaga».

Reconocimientos

Pero no sólo el concejo de Salas fue el protagonista del día de ayer. También el pueblo de Navelgas homenajeó a la Fundación Marino Gutiérrez Suárez, de Langreo, y la Sociedad Humanitarios San Martín, de Moreda, con el Chosco de Oro y el Arándano de Plata, respectivamente.

También la localidad tinetense homenajeó al pueblo de Valencia, representado por la asociación cultural Russafa-Fa.

Tras la entrega de galardones, tuvo lugar el tradicional desfile folclórico, uno de los momentos más coloridos de la fiesta. Posteriormente, los vecinos y los homenajeados celebraron una comida con la que sellaron, de forma definitiva, su hermanamiento.



 
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