¿Si no funciona el ILS cómo es posible que las cancelaciones por niebla hayan caído en picado desde su instalación? La pregunta, de difícil respuesta, viene avalada por las estadísticas. En lo que va de año, el aeropuerto de Asturias ha cancelado 23 vuelos, los mismos que en el mismo periodo de 2005, una cifra que se sitúa a años luz de la registrada en el 'año negro' de la terminal regional, 2003, cuando se produjeron 180 cancelaciones. Al año siguiente, con el ILS recién instalado, las anulaciones cayeron en picado hasta quedar en 44 conexiones suspendidas.
Y la comparativa es aún más favorable al radar antiniebla si se tiene en cuenta que de las 23 conexiones canceladas este año, 12 lo fueron por los graves problemas de visibilidad que sufrió el aeropuerto de Barajas el pasado mes de marzo. Durante tres jornadas consecutivas, el gigante aéreo del país operó bajo mínimos ante la espesa niebla que cubrió Madrid.
Aceptado por otras líneas
Además, caen las cancelaciones cuando Asturias multiplica sus vuelos y, con ellos, el número de pasajeros. De los 839.790 viajeros registrados en 2003 se pasó a la cifra récord del año pasado, cuando se superó el techo del 'millón' y se alcanzaron los 1.251.495 pasajeros. Todo apunta a que este año volverá a superarse esta cifra, ya que el crecimiento de vuelos ha sido continuado en estos nueve primeros meses.
La explicación es que la posición de Iberia y de Spanair no es secundada por el resto de las compañías que operan en Asturias. Así, tanto EasyJet, como Air Europa o Air Nostrum, operan sin problemas con el ILS, sin que ninguno de sus vuelos haya sido cancelado este año debido a la niebla.
Esta situación da más argumentos a los que ven más «un perfil burocrático que técnico» a las críticas al radar antiniebla y la negativa a utilizarlo.