HACE un montón de tiempo que los socios de la Peña Herrero II prometieron invitar al cantante Pixín el Rapero a una jornada de barra libre en la sidrería que hace las veces de sede social, en la primera oportunidad en la que el Sporting ocupara puestos de ascenso. En ellos está el equipo, y en el chigre se personó el mentado durante la primera tertulia semanal. Bebió sidra suficiente para atender la demanda de una de las espichas que acostumbraba a organizar la peña, cuyas arcas quedaron más exhaustas que las del propio club, con el agravante de que el chigrero es de los que tiene en el negocio un cartel permanente en el que puede leerse idéntico texto al que rezaba en la tienda de ultramarinos del padre de Manolito, ese entrañable personaje de la pandilla de Mafalda:
«Hoy no se fía. Mañana, sí».
Y como mañana es el día en que se cometen las buenas acciones, se cambia de vida y se inicia la felicidad, pues eso Vamos, que el propietario de la sidrería no vive de los votos y no precisa hacer las veces del Gobiernín y del Ayuntamiento de Gijón.
Con todo, lo peor del asunto para los contertulios amantes también de la música y la poesía fue que el invitado hizo gala de su condición de intérprete rapero e intervino de tal guisa a lo largo de la larga tertulia, según refleja este breve fragmento de la misma:
- Ahora debemos revalidar la condición de aspirantes al ascenso frente al Murcia.
-Equipo pimentonero, / de la vera del Segura, / un río como el que hay miles. / Ganaremos tres a cero, / el poso del vaso augura, / aquí, a la vera del Piles.
-Hay que poner coto a la irregularidad en el campo propio, y hacer de El Molinón un valladar inexpugnable -manifestó su deseo un socio tan aficionado a las frases tópicas como al néctar ambarino. Pixín volvió a la carga:
-Tornarán tiempos pretéritos, / y epatantes, / en los que por propios méritos / éramos 'Matagigantes' / Vis veo, / ¿qué veo? / ¿Un gran futuro a Mareo!
El caso fue que uno de los socios invitó finalmente al rapero a otra sesión de barra libre si el Sporting continuaba en los puestos de cabeza al 31 de diciembre.
-Haces buenu el refrán de «por la boca muere el pez» en su sentidu más literal ¿Yes un merluzo! -comentó otro tertuliano.
-¿Ye-lo! -corearon varios. Y el merluzo quedóse helado.