Desde el pasado 29 de agosto, la Sociedad Regional de Turismo (SRT) tiene un nuevo gerente: Jesús Alfaro, que sustituye en el cargo a José Luis Vega. Este valenciano, que ante todo dice sentirse «asturiano», es técnico de la sociedad desde 1994 y está especializado en gestión de promoción turística e informática. Hombre afable y accesible, trabaja cada día por conseguir la excelencia para el sector turístico asturiano.
-¿Cuándo llegó a Asturias desde su tierra natal?
-Llevo más tiempo aquí que en Valencia. Llegué a los 18 años. Ya soy asturiano, de Valencia me queda poco, la familia nada más.
-¿Cómo ve Asturias?
-La veo bien y, referiéndome al turismo, creo que estamos en una época de bonanza. Los datos van creciendo. De manera global, estamos en una época buena tanto en competencia con otras comunidades como en otros niveles. No lo digo por ser optimista.
-Y eso que usted viene de una tierra muy próspera.
-No podemos compararla con Asturias. Nosotros somos uniprovincial y ellos son tres provincias potentes. Allí están viviendo unos buenos años con la Copa América, la Ciudad de las Ciencias... no podemos competir en ese sentido con ellos. Además, Levante, turísticamente, ya era un destino.
-Asturias también crece como tal.
-Por supuesto. Y, además, nos dirigimos al destino que queremos, el de calidad. No es el típico de sol y playa, que ya se estancó. La gente busca otras alternativas: un turismo interior, un turismo cultural, de naturaleza y nosotros tenemos de todo. A ese nivel somos una potencia en el norte.
-El Principado, en 2005, fue la comunidad líder en número de visitantes de la España Verde.
-Sí, aunque hay dos elementos que compiten, entre comillas, con nosotros dentro de lo que es la España Verde: Santiago de Compostela, -aunque el flujo de esta ciudad pasa por nuestra comunidad- y Bilbao, con el Guggemheim. No obstante, nosotros tenemos otras cosas que llaman tanto o más la atención.
-¿Cómo por ejemplo?
-Estamos creciendo en infraestructuras culturales y la naturaleza, lo que son los Picos de Europa, son conocidos en todo el mundo. Luego, tenemos dos emblemas internacionales, que es por lo que salimos fuera: los premios Príncipe de Asturias y Fernando Alonso, que tenemos la suerte de que exhibe su asturianía por todos el mundo. Y los príncipes de Asturias, por supuesto.
-¿Conocen bien el perfil del visitante?
-Estamos realizando estudios para conocer el tipo. Tenemos gente que busca ópera, museos y otra, el turismo rural... Existe un gran abanico.
-¿Hay algún objetivo en el que la SRT se haya equivocado?
-No quiero pecar de vanidoso, pero no. Hombre, errores los hay todos los días, pero son livianos, leves. Lo que hemos hecho, mejor o peor, ha tenido sus resultados. No hay nada que podamos decir que no lo volveremos a hacer.
-Asturias vive de lleno la guerra de los vuelos baratos. ¿Cree que el Principado ha gestionado bien este asunto?
-Creo que sí. Hay datos que nos están diciendo que está creciendo el turismo internacional y, cuantos más vuelos, mejor. Ahora mismo, la última compañía que va a volar desde nuestro territorio, Air Berlin, nos posicionará en veintiséis destinos. Es un acuerdo importante, al igual que el de Air Asturias. Estamos abriendo el mercado con estos vuelos y cubriendo bastantes zonas de la comunidad europea.
-¿Cree, de verdad, una buena alternativa la implantación de Air Berlín que conlleva estancias de una hora como mínimo en Mallorca?
-Lo que tengo comprobado es que no llega ni a la hora. Son tres cuartos de hora como mucho. Es un transbordo que apenas se nota y nos estamos posicionando en veintiséis destinos, que es lo que importa. Luego tenemos vuelos directos, como los de Air Asturias, pero para mí son tan directos éstos como los de la espera de los tres cuartos de hora, sabiendo el beneficio que nos traen tantos destinos.
-Iberia ha contrapuesto su oferta internacional, con treinta y seis rutas desde Asturias, a la entrada de Air Berlin. ¿Cómo queda el organigrama?
-Al final es como todo, las compañías empiezan con guerras de precios, de vuelos y, al final, quien se beneficia es el turista. Para nosotros es lo mejor, si se beneficia será más accesible para él llegar a Asturias.
-¿Será factible que Ryanair opere en el Principado?
-Imagino que como todas las compañías, pero ahí entran en juego las negociaciones.
-Por segundo año consecutivo, Easyjet ha rebajado el número de vuelos. ¿No cree que este hecho puede afectar de forma negativa al turismo?
-No, es lo que hacen todas las compañías en temporada baja. No creo que sea malo, se ajusta a la demanda.
-¿Habría que potenciar la entrada al mercado de hoteles baratos en unión con los vuelos de bajo coste?
-Si barato es sinónimo de calidad, perfecto. Mi idea es que Asturias debe llevar un sello de 'Asturias excelente', lo que pasa es que entraremos en la guerra de siempre: hay que saber equiparar el precio a la calidad. Si se puede conseguir, ése es el objetivo. La manera de competir es la calidad, por un lado, y el precio, por otro. En Asturias, en este sentido, estamos muy bien respecto al resto de comunidades.
-En los últimos cinco años se han incrementado las plazas hoteleras en un 80%. El 30% en Oviedo y Gijón. ¿Dónde está el tope?
-No creo que haya tope. El tope lo pone el propio demandante, que es el turista. Cuando digan que aquí no caben más turistas, ése será, pero creo que aún nos falta bastante para ello. Las plazas que comentas crecen al amparo de dos proyectos culturales, como el Palacio de Congresos Princesa Letizia de Oviedo y el acuario y la Ciudad de la Cultural de la Laboral de Gijón. En Avilés estará el centro Niemeyer. Hay una serie de infraestructuras culturales que atraerán un turismo urbano, de congresos. Por eso esas plazas del centro van a quedar cubiertas. La demanda es la que nos regula.
-La información meteorológica ha perjudicado muchas veces al sector turístico. ¿Una base propia solucionaría el problema?
-No, yo no estaría tan seguro de ello. Es un asunto complicado, porque el Principado tiene muchos microclimas.