El pasado día 15 de setiembre la cueva de La Peña de San Román de Candamo cerraba sus puertas hasta el verano próximo. Después de tres meses de intensa actividad, la cueva no volverá a albergar en su interior a visitantes hasta el próximo día 15 de junio de 2007. José Antonio García Vega, alcalde de Candamo, lleva años luchando para que la Consejería de Cultura les amplíe los meses de visitas, ya que considera que tres meses es insuficiente debido a la gran demanda de visitantes que tienen cada año. «No estamos pidiendo tener la cueva abierta los doce meses del año, ni mucho menos, simplemente pedimos que nos permitan abrirla al público, aparte de los meses de verano, durante Semana Santa, no creo que sea mucho pedir», declaraba a este periódico el alcalde de Candamo.
El Ayuntamiento de Candamo también reclama algo que llevan haciendo mucho tiempo: la ampliación número de visitas diarias. Actualmente las visitas diarias permitidas son 25 personas, divididas en dos grupos (uno de 12 y otro de 13, de martes a domingo, dejando el lunes como día de descanso). «Es mucha la gente que este verano se ha quedado sin poder ver la cueva, porque con esta restricción que tenemos en cuanto al número de visitas no podemos hacer gran cosa», comentaba José Antonio García Vega. Este tema ya se intentó negociar en varias ocasiones entre el Ayuntamiento de Candamo y la Consejería de Cultura, Comunicación Social y Turismo pero hasta el momento los resultados obtenidos no han sido los esperados. «Nos sentimos discriminados con respecto a otras cuevas que reciben diariamente a un mayor número de visitantes, el motivo yo lo desconozco, ellos sabrán el porqué» y añadió que «creemos que los colegios están siendo discriminados por la Consejería de Cultura, las excursiones de los colegios no pueden venir puesto que las visitas diarias permitidas es de 25 personas y los autobuses son de 50 plazas, con lo cual no van a contratar un autocar que no se va a llenar, no les sale rentable» declaró García Vega. El Ayuntamiento pide ampliar el número de visitas, al menos a cincuenta diarias, divididas en dos grupos de 25.
Otra de las reclamaciones es la instalación de un sistema de luces frías a lo largo del recorrido, una petición que por el momento también les ha sido denegada por la Consejería. «No pedimos luces directas en las pinturas que sabemos que pueden dañarlas, simplemente pedimos luces a lo largo del recorrido, ya que resulta peligroso puesto que está muy oscuro y el piso es muy resbaladizo», comentó el alcalde.
Este año, más de 500 personas se quedaron sin poder apreciar la colección de grabados y pinturas de la cueva más importante del Arco Atlántico.