«Es un problema circunstancial, debido a unas condiciones meteorológicas desfavorables». Así calificó el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, la cancelación de un total de 26 vuelos en el aeropuerto de Asturias entre las cinco y media de la tarde del domingo y las once y media de la mañana de ayer. Álvarez Areces se puso ayer en contacto con el director del aeropuerto, Luis Rubio, para conocer de primera mano la situación y aseguró que son las autoridades de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) «los que tienen que tomar las medidas necesarias».
Y aún más preciso que el jefe del Ejecutivo asturiano fue ayer el director general de Transportes y Puertos del Principado de Asturias. Julián Bonet aseguró ayer en Gijón que «no existe ningún sistema que permita aterrizar a los aviones en Asturias con las condiciones de hoy -por ayer-», con una visibilidad de menos de 30 metros. Y añadió que «con menos de 150 metros no aterriza nadie».
En total, en estos dos días fueron cancelados 26 vuelos en el aeropuerto de Asturias, catorce el domingo y doce ayer. Se trataron de todos los de las compañías Iberia y Spanair entre las cinco y media de la tarde de anteayer y las once de la mañana del lunes. Los vuelos, tanto de llegada como de salida, eran conexiones con Barcelona, Madrid, Sevilla, Valencia y París. Se calcula que afectó a unos 3.000 pasajeros. Además, hubo otros cuatro vuelos que el pasado domingo tuvieron que ser desviados a los aeropuertos de Santiago de Compostela, Madrid y Santander. Aunque el aeropuerto volvió a estar operativo a partir del mediodía, se acumularon retrasos de hasta tres horas en vuelos de Málaga, Madrid, Barcelona y Bruselas.
«No se puede permitir»
Pero, además de las quejas vertidas por los pasajeros afectados por esta situación, también expresó su malestar por la situación Emiliano García, vicepresidente de la Federación Española de Hostelería, quien indicó que «no se puede permitir» que la niebla afecte de esta manera a los vuelos en Asturias, ya que «perjudica de manera clara a esta comunidad autónoma en beneficio de otras regiones».
Una de las afectadas por el colapso vivido en el aeropuerto asturiano fue la presidenta de la Junta General del Principado, María Jesús Álvarez, que tuvo que suspender su viaje a Venecia para asistir a la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales Europeas. También hubo varios actos afectado en la región por los problemas aeroportuarios. Así se canceló la firma de un convenio entre la Universidad de Oviedo y la Mutua de Accidentes del Trabajo y Accidentes Profesionales de la Seguridad Social, por no poder desplazarse uno de los firmantes. Y lo mismo ocurrió con la primera conferencia de la IV Semana de la Ciencia, que se celebra en Luarca, y a la que el ponente no pudo asistir. También fallaron participantes a las jornadas 'El autobús accesible y la movilidad urbana', que se desarrollan en Gijón y, además, una delegación de periodistas y directivos de Hidrocantábrico tuvo que desplazarse en taxi hasta Lisboa.
El aeropuerto asturiano tiene operativo desde el 24 de noviembre de 2004 un dispositivo antiniebla ILS II/III, que costó 4 millones de euros. Dicho sistema, según AENA, permite a los pilotos tomar tierra en las condiciones más adversas de visibilidad, incluso cuando la niebla reduce el campo de visión a 30 metros en vertical y 200 en horizontal. Para que sea práctico es necesario que el comandante de la nave que vaya a utilizarlo esté en posesión de la certificación oportuna y el avión disponga del equipo técnico necesario. En junio de 2005, el Gobierno asturiano pidió a Fomento que «clarifique» la situación, al considerar «inaceptable» que algunas compañías aéreas pongan en cuestión el sistema.