'Fusión', una organización que se dedica a fomentar la danza oriental en Asturias, en colaboración con el Centro de Danza Marisa Fanjul, organiza un curso de danza oriental que dará comienzo hoy a las diez y que incluye un espectáculo a las 20 horas en la sala Albéniz. El curso, que finaliza mañana, será impartido por la bailarina Samara Hayat, una joven de raíces libanesas a las que une la experiencia de toda una vida dedicada a la danza en sus diferentes modalidades. Desde hace doce años se ha centrado en los bailes orientales y en su fusión con otros estilos.
-¿En qué consiste el curso que comienza hoy?
-Se organiza por primera vez en Asturias y en él se van a estudiar los diferentes estilos de las danzas orientales. Se conocerán desde los más clásicos hasta los folklóricos. Mucha gente desconoce que en la danza oriental los estilos son muy variados. Este tipo de cursos ayudan a aclarar muchos conceptos y a romper con la idea estereotipada de este tipo de danza, que es riquísima.
-¿Dónde se formó como bailarina de danza oriental?
-Yo llevo bailando toda mi vida, pero conocí la danza oriental en Estados Unidos cuando estaba estudiando con una beca en una escuela de baile. Luego me trasladé a Egipto, lugar al que voy muy a menudo, donde estudié de forma más seria el baile.
-¿Cuál es la esencia de este baile?
-Siempre digo que es un estilo de danza diseñado por y para las mujeres. Son movimientos que surgen del propio cuerpo femenino. Es un diálogo con una misma.
-¿Y sus beneficios?
-Es muy saludable porque no tiene ningún impacto articular. Son movimientos cardiovasculares, muy armoniosos en los que se trabaja con la coordinación continuamente.
-Al mismo tiempo, usted fusiona la danza oriental con otros estilos, como el flamenco y el tango. ¿Cuál ha sido el resultado?
-Fabuloso. A la gente le entusiasman ambos bailes. Se siente especialmente interesada por el tango oriental. El tango es un baile muy apasionado y la danza oriental, muy sensual. Por lo que la mezcla de ambos es explosiva.