La célula islamista de Ceuta desarticulada la pasada semana controlaba desde hace dos años una de las principales mezquitas de la ciudad, que había convertido en un verdadero centro de adoctrinamiento y captación de mártires para la guerra de Irak. Los radicales salafistas detenidos nombraban y destituían a dedo a los imanes del centro, y expulsaban de los oficios religiosos a los musulmanes que no compartían sus arengas yihadistas.
Así se asegura en los informes confidenciales de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE), basados en las declaraciones de un confidente policial que durante los dos últimos años ha estado infiltrado en ese grupo que se reunía en la mezquita de Darkawia del barrio de El Príncipe, también conocida como Zaouia Harrakia.
El grupo, que en principio tomó el disfraz de una asociación cultural conocida como Atatwa, estaba liderado por el detenido Karim Abdeslam Mohamed, conocido en los ambientes radicales como 'Marquitos' o 'Dibania'. Él fue quien decidió convertir la vieja mezquita progresista fundada tras la Guerra Civil en un centro yihadista, ayudado por el entonces imán de la mezquita, Abdesalam Ben Daud, 'Blanco'.
Sin embargo, este líder espiritual marroquí fue expulsado por 'Marquitos' el pasado 30 de junio, cuando 'Blanco' criticó su radicalismo y se opuso abiertamente a que el grupo se hiciera con armas y explosivos para atentar en suelo español. 'Marquitos' puso entonces a la cabeza de la mezquita a Mohamed Banbouz y a Ahmed El Bajjaouy El Fallah, dos imanes traídos expresamente de Tetuán y enseñantes de la doctrina wahabista, la más radical dentro del islam.
Copada por radicales
Con los nuevos imanes -explican los informes policiales-, los ancianos fieles moderados abandonaron la mezquita, que fue copada por jóvenes radicales de entre 25 y 30 años. Fue entonces cuando la célula terrorista convirtió el templo en un centro de captación de mártires para Irak. La Policía investiga ahora la relación de una veintena de estos jóvenes (entre ellos varios soldados) con la célula y la desaparición de varios ceutíes que podrían haber viajado a Irak.
El pasado 18 de septiembre 'Marquitos' y el imán El Bajjaouy se encontraron en el templo para firmar el 'acta de nacimiento' del nuevo grupo terrorista: se llamaría Ausana-Al-Jaish Al Mahdi (Seguidores del Ejército del Mesías).