El Gordo se vendió en Benidorm y era imposible que no hubiera llegado a Asturias. Lo hizo. Al menos nueve décimos lo hicieron gracias a un vecino de la barriada langreana de Pando, que se los trajo de Alicante. Honorino Rodríguez, jubilado del pozo Modesta de 81 años, en realidad pasó unos días en Calpe, porque allí vive uno de sus hijos, pero uno de ellos fue de visita a la ciudad alicantina. lleva 18 años trayendo lotería de la misma administración. Y cambió su vida y la de sus allegados.
Anoche insistía en mantenerse en el anonimato mientras una de las vecinas agraciadas, Isabel Tavira, contaba exultante cómo él se quedó con tres décimos y dio los otros seis a tres familias amigas y vecinas. «La verdad es que nos trae algún décimo siempre, pero nunca nos imaginamos que la tradición iba a acabar tan bien». Pero lo hizo, cuatro familias, todas humildes, se han llevado 2,7 millones de euros. Y seguro que no son los únicos asturianos tocados con la suerte del Gordo. Benidorm es casi casi del Principado.