La zarzuela llegó anteayer, por primera vez, al Palau de les Arts de Valencia y lo hizo de la mano de 'La Bruja' de Chapí y bajo la batuta del maestro Enrique García Asensio. En la dirección escénica, el asturiano Emilio Sagi.
Los responsables de la pieza habían anunciado que se trataría de una zarzuela del siglo XXI, con una puesta en escena «muy arquitectónica y espectacular, con un vestuario histórico, pero adaptado, así como con muchos cambios en el decorado y en la iluminación». Finalmente, la puesta en escena, aunque moderna, no pasó de correcta. Unos grandes espejos y una especie de trapecio ocuparon el escenario.
Musicalmente, todos los intérpretes estuvieron a la altura. Al principio de la representación se observaron ciertos desajustes entre el coro y la orquesta, que se fueron solucionando poco a poco. García Asensio demostró su maestría en el momento de la jota, género que conoce a la perfección.
Compuesta en tres actos por el alicantino Chapí, con libreto de Miguel Ramos Carrión y el asturiano Vital Aza, la obra se estrenó en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, el 10 de diciembre de 1887.
'La Bruja' narra la historia de una mujer que vuelve a la tierra de la que fue exiliado su padre, el Conde de Acevedo, disfrazada de vieja y con el objetivo de hacer el bien gracias al poderío económico que tiene.
En el reparto de anteayer destacaron, entre otras, la soprano Ana María Sánchez, en el papel de la Bruja; y Silvia Vázquez, en el de Rosalía.