El investigador Ramón Torrecillas inició en 2005 en Asturias, desde el Instituto Nacional del Carbón (INCAR) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), un proyecto «inmenso», Nanoker, para obtener materiales nanoestructurados de larga duración y gran rigidez y resistencia a condiciones extremas, como por ejemplo espejos para satélites inalterables, ligeros y resistentes.
El proyecto IP Nanoker engloba a nueve centros de investigación y 16 empresas, desde multinacionales a pymes, incluidas empresas asturianas. El proyecto concluirá en 2009. Cuenta con un presupuesto de 19 millones de euros y forma parte del sexto programa marco de investigación de la Comisión Europea. Hasta ahora han desarrollado aplicaciones en biomedicina, óptica y materiales de piezas que soportan grandes tensiones mecánicas o de temperatura.
La aplicación óptica es «la niña de los ojos» de Torrecillas en este momento. No es para menos: Nanoker acaba de patentar un espejo para satélites junto con Alcatel, empresa de telecomunicaciones que pone en órbita al año entre cinco y seis satélites.
«Los espejos son complejísimos porque han de tener muy baja densidad; han de ser muy rígidos y soportar tensiones como la de pasar de 300 grados centígrados a 180 bajo cero en minutos. Así que el ideal es uno que no se dilate», explica Torrecillas. Han dado con él: «CSIC y Alcatel hemos patentado un espejo con un coeficiente de dilatación igual a cero». Un espejo que no altera ni frío ni el calor. Torrecillas acaricia la idea de que un prototipo del espejo para satélites se pueda construir en territorio asturiano, en una sala limpia y blanca como las que nos tienen acostumbradas películas de ciencia ficción.
Alcatel Alenia Space es la empresa que participa en Nanoker. Está participada por Alcatel (67%) y Finmeccanica (33%) y constituye la multinacional europea líder en sistemas de satélites y de infraestructuras orbitales.
Estos satélites se aplican para los sistemas de navegación (GPS, Galileo), las telecomunicaciones (televisión, telefonía móvil), la observación de datos medioambientales y meteorológicos, aplicables estos últimos a la industria de defensa y a la observación científica.