PODRÍA ser el título de un nuevo 'reality-show': 'Ofuscados'. Pero no: así, ofuscados, es como están en Telecinco con su basurero de tarde, 'A tu lado'' que esta semana volvía a ofrecer contenidos absolutamente inaceptables para el horario en el que se emite. ¿Por qué insisten en llenar la tarde con porquería? Lo que más llama la atención es lo perfectamente inútil del gesto. Puestos en una situación de mercado puro y duro, cuando perder un3% de ventas puede llevarte a pasar esa noche debajo de un puente, uno podría llegar a entender la obcecación en ofrecer porquería: «Bueno, sí, vendo mierda, pero es que gracias a eso podré dar de comer a mis hijos este mes». Así los abogados del diablo televisivo justifican reiteradamente la emisión de cosas inaceptables en nombre ya no de la libertad de antena, sino de una rentabilidad agónica en un paisaje de competencia feroz. Pero no es verdad. Una y mil veces: no es cierto que la gente pida porquería, no es cierto que el escándalo genere mayores audiencias.
Ahora mismo los productos más rentables de Telecinco son dos productos formalmente 'menores' en presupuesto y género: el espacio cómico 'Camera café', que esta semana ha sido varias veces lo más visto del día, y el culebrón nacional 'Yo soy Bea', que obtiene las mejores cifras de la tarde, y ninguno de los dos programas es inconveniente para su horario ni ofrece cosas especialmente reprobables. Por el contrario, 'A tu lado' lleva meses siendo un fracaso, y cuantos más reveses sufre, más abre la espita de los hedores. ¿Ha atraído eso al público? En absoluto. 'A tu lado' sigue donde estaba, cotidianamente vencido por 'España directo', el magacín de TVE-1. Desde hace meses, 'A tu lado' es lo peor de la franja de tarde de su cadena en términos de audiencia. Esa franja se abre con el gallinero de 'Aquí hay tomate', sigue con 'Yo soy Bea' y termina con 'Allá tú'. 'A tu lado' queda en medio. De todos esos programas, es el único que no puede ni aspirar a hacer sombra a los rivales. Un dato: el jueves, tuvo dos millones de espectadores menos que el programa anterior, 'Yo soy Bea', y un millón menos que el posterior, 'Allá tú'.
O sea que la gente se va cuando empieza 'A tu lado' y no vuelve hasta que termina. En Telecinco, por lo que parece, recogen el dato, lo observan atentamente y dictaminan que hay que echar más estiércol a la caldera. Inútilmente. La verdad es esta: la gente elude 'A tu lado' porque da vergüenza tener la tele puesta con esas cosas en pantalla.