Los últimos fondos europeos de cohesión que recibirá España en el periodo 2007-2013 beneficiarán al tren, el transporte marítimo y los proyectos medioambientales en detrimento de la construcción de carreteras. En Asturias, las decisiones de gasto del Gobierno central beneficiarán a la ampliación del puerto de El Musel, que dispondrá de partidas adicionales aún sin cuantificar para corregir «previsibles» desviaciones presupuestarias en la segunda fase de las obras, a la llegada de la alta velocidad ferroviaria a través de la variante de Pajares y a los grandes proyectos de saneamiento aún pendientes, entre ellos, el de la depuradora del este de Gijón. Estos últimos recibirán 98,6 millones de euros. Por el contrario, el programa operativo que el Ejecutivo sacó a información pública el pasado día 15 no destina ni un céntimo al avance de la autovía de La Espina a Ponferrada, pese al compromiso previo de reservarle 500 millones.
El documento elaborado por la Dirección General de Fondos Comunitarios del Ministerio de Economía y Hacienda es sólo una versión preliminar, pero tiene una orientación decidida. Las partidas dedicadas a la cohesión únicamente pueden pagar actuaciones en dos ejes -infraestructuras y conservación medioambiental-, y, dentro de ellos, el Ejecutivo ha desestimado hacer carreteras para potenciar el ferrocarril y el transporte marítimo. El texto no contempla ni una sola autopista. Sin embargo, los presidentes del Gobierno y el Principado, José Luis Rodríguez Zapatero y Vicente Álvarez Areces, habían anunciado en febrero del año pasado que la prolongación hasta territorio leonés de la autovía de Oviedo a La Espina recibiría aportaciones de cohesión.
El programa es parco en cifras y abundante en objetivos. Las menciones a El Musel eluden los compromisos presupuestarios, pero admiten que «la magnitud y complejidad técnica» de la ampliación en marcha «previsiblemente» causarán modificaciones «e incluso incrementos de alcance» en las cifras. Además, los redactores del programa apuntan que será necesario tener en cuenta los impactos de los nuevos muelles y las explanadas ganadas al mar, que incrementarán el tráfico de mercancías y permitirán la entrada de buques de mayor porte.
El problema se planteará a la hora de almacenar las cargas. Entre Gijón y Avilés, los puertos asturianos movieron en 2005 casi 27 millones de toneladas de graneles sólidos, esenciales para el funcionamiento de las industrias de la región y de largo la principal fuente de actividad portuaria. Pero las instalaciones se encuentran «cercanas a alcanzar su nivel de saturación» y necesitan reformas. Además, el Gobierno reconoce que será necesario mejorar los accesos por ferrocarril y carretera de los dos puertos.
Calidad del agua
Más detalladas son las consideraciones sobre las carencias en los sistemas de depuración y saneamiento. La Administración central ha puesto en marcha un Plan Nacional de Calidad de las Aguas para coordinar los esfuerzos de las comunidades autónomas y asegurar que se adaptan a las exigencias técnicas y medioambientales de la legislación europea. Los fondos subvencionarán el 85% de cuatro proyectos en Asturias: el colector Norte de Oviedo, en el río Nora (que recibirá 21,3 millones), la estación depuradora de aguas residuales Gijón Este (32,3 millones), el colector de la margen derecha de la ría de Avilés (23,4 millones) y la depuradora de Caldas y el remate del saneamiento del río Nalón en Oviedo (21,6 millones). La Confederación Hidrográfica del Norte ejecutará las tres primeras actuaciones, mientras que la última quedará en manos de la Dirección General del Agua.
La variante de Pajares y el avance del AVE hacia Asturias también aparecen entre las actuaciones prioritarias hasta 2013, pero de nuevo sin alusión ninguna al presupuesto. El Gobierno prevé obras en la caja de las vías e inversiones en los equipamientos de la línea en los tramos de Madrid a Valladolid y en la entrada de la línea en el Principado desde La Robla, en León, a Pola de Lena. En el conjunto de España, se repartirán 3.400 millones, de acuerdo con el pacto alcanzado en la cumbre de Lisboa de 2005.