La extracción de agua potable de la mina Jaimina y su posterior bombeo hasta los depósitos generales de Caravia Alta y Caravia Baja supondrá un coste de 240.000 euros y garantizará el suministro «a la población actual, y a mucha más de la que habrá nunca en el municipio». El alcalde de Caravia, el socialista Pablo García Pando, daba ayer a conocer los datos presupuestarios del proyecto ideado por el Ayuntamiento, y adelantado el pasado 2 de noviembre por EL COMERCIO, cuyo fin será aprovechar el agua que la empresa Minersa extrae del interior de esta explotación para el suministro de la población.
El Ejecutivo local también aprovechó ayer la visita de la titular de Presidencia para solicitar el apoyo económico de su departamento para la ejecución de esta obra, que consistiría en la construcción de un pequeño depósito de decantación en las inmediaciones de la mina y un sistema de bombeo que permita trasladar el suministro hasta los acopios de Caravia Baja y Caravia Alta.
La propuesta municipal fue bien recibida por María José Ramos, que se comprometió a estudiar el proyecto para su posterior financiación. «Vamos a estudiarlo. Se trata de una obra importante económicamente, pero merece la pena, ya que servirá para garantizar que los depósitos del municipio tengan suficiente agua», declaró Ramos, quien evitó en todo momento manifestar un compromiso más contundente con esta actuación. «Lo vamos a estudiar para que, cuando digamos que sí, queramos decir que nos ponemos a ello. Espero dar rápidamente una respuesta al alcalde», contestó.
Análisis de agua
El Ayuntamiento de Caravia, por su parte, ya ha adelantado algunos trámites paralelos para el desarrollo de esta obra. De hecho, el Gobierno local dispone de varios análisis realizados por el departamento de Farmacología del Hospital de Arriondas que confirman que es apta para el consumo, a falta de cloración, ya que procede de los mismos manantiales que la que se viene consumiendo hasta el momento.
Además, según explicaron ayer tanto el alcalde de Caravia como la consejera, «la mayor parte del conducto que comunicará la mina con el depósito de Caravia Alta ya está construido», pues transcurre bajo de la acera ayer inaugurada.
Con esta importante obra, el Consistorio de Caravia da por solucionado cualquier problema de suministro de agua para los próximos años y responde a la prescripción realizada por la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) sobre el planeamiento municipal, en la que se advertía de la necesidad de especificar los recursos hídricos de los que dispone el concejo de Caravia para hacer frente a su futuro desarrollo urbanístico.